Rue20 Español/Rabat
Una delegación parlamentaria chilena aterrizó esta semana en Rabat para reforzar una relación bilateral que este año celebra su 65º aniversario, y lo hizo con un mensaje inequívoco: el respaldo pleno a la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, que sitúa el plan marroquí de autonomía como referencia central para resolver el contencioso del Sáhara.
María Catalina Del Real Mihovilovic, presidenta del Grupo de Amistad Parlamentaria Chile-Marruecos, transmitió ese apoyo tras reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita.
La legisladora subrayó que el texto adoptado por Naciones Unidas constituye «una solución seria y duradera» para el diferendo, y precisó que esta postura es compartida por el conjunto de sensibilidades políticas representadas en el grupo parlamentario que preside.
La resolución 2797 fue adoptada el 31 de octubre de 2025 por el Consejo de Seguridad, con la renovación por un año del mandato de la misión de la ONU en el Sáhara y con la calificación de la propuesta marroquí de autonomía como la vía más viable para el conflicto.
El pronunciamiento consolidó una tendencia que Rabat viene construyendo desde hace años a través de una intensa labor diplomática, y que la visita de la delegación chilena viene ahora a reafirmar desde América Latina.
Más allá del capítulo diplomático, la parlamentaria chilena insistió en la dimensión económica de la relación. Para Del Real Mihovilovic, Marruecos funciona como acceso natural de su país al continente africano, y expresó el deseo de que Chile pueda, en sentido inverso, servir de trampolín para el Reino hacia América Latina y la cuenca del Pacífico.
Esa aspiración no parte de cero. Ambos gobiernos coincidieron recientemente en el potencial de sus economías para profundizar el comercio, la inversión y los encadenamientos productivos, y acordaron celebrar un segundo Comité Conjunto de Comercio e Inversiones durante el segundo trimestre de 2026.
El intercambio comercial entre ambos países ha crecido a un ritmo promedio anual del 9,7% desde 2003, pasando de 10,4 millones de dólares a 80,2 millones en 2025, año en el que, según la misma fuente, Marruecos se convirtió en el 67º socio comercial de Chile.
La delegación puso especial énfasis en el sector agroalimentario. Del Real Mihovilovic destacó la relevancia de los fertilizantes marroquíes para el campo chileno, un vínculo que no es nuevo: Marruecos es considerado un socio estratégico para Chile en el norte de África, y en 2024 la balanza comercial bilateral fue positiva para Chile en más de 10 millones de dólares FOB.
Las importaciones chilenas desde Marruecos pasaron de 11 millones de dólares en 2021 a 86 millones en 2024, impulsadas principalmente por la compra de abonos minerales y químicos, un salto que ilustra la creciente dependencia del agro chileno de la producción fosfatada marroquí, liderada por el grupo OCP.
En sentido inverso, la legisladora resaltó el papel de Chile como exportador de minerales estratégicos —cobre y litio— esenciales para la industria automotriz, sector en plena expansión en Marruecos gracias a la instalación de plantas de fabricantes internacionales en el país.
La delegación chilena señaló además el interés de su país en tejer asociaciones estratégicas con el Reino en ámbitos que trascienden lo comercial: la desalinización de agua de mar —terreno en el que Marruecos ha desarrollado una de las mayores capacidades de África—, la tecnología y el turismo.
Del Real Mihovilovic recordó que la visita coincide no solo con el 65º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, sino también con el 22º aniversario de la visita de Su Majestad el Rey Mohammed VI a Chile. En sus declaraciones a la prensa, la parlamentaria fue categórica al definir el carácter de esta relación: «nuestra amistad con Marruecos trasciende las afiliaciones políticas», remarcando que la política exterior chilena hacia el Reino constituye, en sus palabras, «una política de Estado».
