Rue20 Español/Rabat
La República Checa, el Reino Unido y Bélgica han expresado su enérgica condena al ataque reivindicado por el Frente Polisario contra la ciudad marroquí de Esmara, en el Sáhara; sumándose a una creciente ola de rechazo internacional. Por su parte, los Emiratos Árabes Unidos han calificado el incidente de “ataque terrorista”.
La Embajada de la República Checa en Rabat condenó “enérgicamente” la escalada y exigió el cese inmediato de cualquier acción que socave los esfuerzos de apaciguamiento y el proceso político auspiciado por las Naciones Unidas. La misión diplomática checa subrayó la necesidad de cumplir con la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada en 2025, e instó a impulsar una solución política “basada en el realismo y el consenso”, de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas.
Asimismo, la embajada destacó que el plan de autonomía presentado por Marruecos constituye “una base para una solución justa, duradera y aceptable para las partes”, reflejando el creciente respaldo europeo al enfoque marroquí para resolver este conflicto regional.
El Reino Unido, a través de su embajada en Rabat, también condenó los ataques contra Smara, considerándolos “una amenaza para socavar los esfuerzos de paz”. Londres reafirmó su apoyo a los esfuerzos de las Naciones Unidas y de Estados Unidos para resolver el diferendo del Sáhara, en consonancia con la resolución 2797, e instó a todas las partes a actuar “con espíritu de consenso” para lograr una solución duradera.
Por su parte, Bélgica condenó los ataques y consideró que la iniciativa de autonomía marroquí es “la única solución” para resolver el conflicto en el Sáhara marroquí.
Los Emiratos Árabes Unidos expresaron la condena más dura. El Ministerio de Asuntos Exteriores condenó “en los términos más enérgicos” el “ataque terrorista” contra Smara, que causó un herido, y rechazó “todas las formas de violencia, extremismo y terrorismo” que buscan desestabilizar la región. Abu Dabi reafirmó su “solidaridad y apoyo total” al Reino de Marruecos y a sus “derechos soberanos legítimos” en el Sáhara marroquí, así como su respaldo a todo lo que preserve la seguridad, la estabilidad, la soberanía y la integridad territorial del Reino.
Estas reacciones se enmarcan en un contexto de creciente condena internacional al ataque contra zonas civiles, que ha provocado rápidas respuestas de varias capitales occidentales y organismos internacionales. Tanto Estados Unidos como Francia habían condenado previamente los ataques, advirtiendo que amenazan la estabilidad regional y socavan el progreso hacia una solución política.
