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Los Leones del Atlas, invictos y con pie en dieciseisavos, dependen de sí mismos para arrebatarle la cima del Grupo C a la Canarinha
El Mercedes-Benz Stadium de Atlanta se viste de gala para albergar el duelo que cerrará la participación de Marruecos y Haití en la fase de grupos del Mundial 2026™. El conjunto dirigido por Mohamed Ouahbi salta al césped con la misión clara de sumar los tres puntos y, con ello, asegurar el liderato del Grupo C, un objetivo que depende exclusivamente de su propio rendimiento.
Los Leones del Atlas llegan a esta tercera jornada con una hoja de servicios impecable. Tras empatar ante la favorita Brasil (1-1) y doblegar por la mínima a Escocia (1-0), el combinado marroquí se mantiene invicto y comparte la cima de la clasificación con la Canarinha, ambos con cuatro unidades.
Sin embargo, la diferencia de goles favorece a los sudamericanos, lo que obliga a los marroquíes a no solo ganar, sino a hacerlo con autoridad para aspirar a la primera plaza, a menos que Brasil tropiece ante Escocia en el otro duelo del grupo.
Un once de garantías para un partido sin margen
La apuesta de Mohamed Ouahbi es clara: mantener la base que ha funcionado en los primeros compromisos. La experiencia y el talento se combinan en un once que apunta a ser el siguiente: Yassine Bounou bajo los palos; una defensa de lujo con Achraf Hakimi, Issa Diop, Chadi Riad y Noussair Mazraoui; un doble pivote conformado por Neil El Aynaoui y la revelación Ayyoub Bouaddi; y un tridente ofensivo de ensueño con Brahim Díaz, Azzedine Ounahi y Bilal El Khannouss, que alimentarán a Ismael Saibari en punta.
Toda la artillería pesada estará sobre el terreno de juego. Saibari, quien ya ha anotado los dos goles de su selección en lo que va de torneo y está en el radar del Bayern Múnich, vuelve a ser la principal amenaza. A su alrededor, la creatividad y el desborde de Ounahi y Brasil serán claves para desarticular la retaguardia haitiana.
Enfrente estará una selección de Haití que ya no tiene posibilidades matemáticas de avanzar a la siguiente ronda, tras caer ante Escocia (0-1) y ser goleada por Brasil (0-3). Sin embargo, los caribeños llegan con la motivación de despedirse del torneo con una actuación digna y la oportunidad de sumar sus primeros puntos en la Copa del Mundo, ejerciendo un papel de “jueces” que podría condicionar el destino del grupo.
A pesar de su situación, Haití ha mostrado destellos de calidad y gallardía, mereciendo mejor suerte en algunos tramos de sus anteriores encuentros.
Bajo la dirección técnica de Sébastien Migné, su planteamiento se basará en la velocidad de sus contragolpes y en la figura de su referente en el centro del campo, Jean-Ricner Bellegarde, para intentar sorprender a la sólida defensa marroquí. La posible alineación haitiana contaría con Johny Placide en la portería y una delantera formada por Frantzdy Pierrot y Wilfried Isidor.
Más allá de lo estrictamente deportivo, el encuentro enfrenta a dos culturas futbolísticas forjadas en el denominado «fútbol callejero». A pesar de los más de 6.500 kilómetros que separan ambos países, la esencia de sus jugadores, criados en las canchas de barrio, será la protagonista sobre el césped del Mercedes-Benz Stadium. Será un choque donde la garra y la técnica individual se darán la mano, aunque con objetivos radicalmente opuestos: la consolidación de una potencia emergente frente al honor de un equipo que busca dejar su huella en la máxima cita del fútbol mundial.
El pitido inicial está programado para las 23:00 hora marroquí y será arbitrado por el colegiado neerlandés Danny Desmond Makkelie. Millones de aficionados en Marruecos, el mundo árabe y África seguirán con atención este duelo, esperando que los Leones del Atlas confirmen su favoritismo y den un paso de gigante hacia las rondas eliminatorias, consolidando el sueño de repetir, e incluso superar, la histórica hazaña de Qatar 2022.
