Rue20 Español/ Rabat
Por invitación de la presidencia colombiana del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el embajador representante permanente de Marruecos ante la ONU, Omar Hilale, en su calidad de presidente de la Comisión de Consolidación de la Paz y la Configuración para la República Centroafricana, informó el martes al Consejo sobre los últimos acontecimientos políticos en este país, así como sobre la visita que realizó a Bangui y Bouar del 28 de marzo al 3 de abril de 2026 al frente de una importante delegación de la ONU.
Hilale comenzó su alocución expresando su profunda gratitud a Faustin-Archange Touadéra, presidente de la República Centroafricana, por la cálida acogida dispensada a la delegación de la ONU, así como por la calidad de los intercambios mantenidos en Bangui.
Destacando la especial importancia de esta visita por su momento y su alcance, el embajador recordó que este desplazamiento, que coincidió con la investidura del presidente Touadéra bajo la Séptima República, brindó la oportunidad de reafirmar el pleno compromiso de la comunidad internacional de acompañar a la República Centroafricana en su proceso de consolidación de la paz y desarrollo.
Al referirse a las reuniones de alto nivel que la delegación mantuvo con altos responsables centroafricanos, especialmente en Bangui y Bouar, Hilale señaló la existencia de un amplio y auténtico consenso sobre los avances «importantes y dignos de elogio» logrados por la República Centroafricana. Asimismo, indicó que los interlocutores de la delegación de la ONU destacaron particularmente el retorno de la paz y la estabilidad en la mayor parte del territorio nacional, así como la continuación de la aplicación del Acuerdo Político para la Paz y la Reconciliación de 2019.
Asimismo, evocaron el desarrollo pacífico y ordenado de las elecciones presidenciales, legislativas, regionales y locales de diciembre de 2025, el regreso de varios grupos armados al proceso de paz a lo largo del año 2025, acompañado de operaciones de envergadura de desarme y desmovilización, así como los avances significativos en materia de justicia transicional, en particular el protocolo de cooperación firmado entre la Corte Penal Especial y la Comisión de la Verdad, la Justicia, la Reparación y la Reconciliación.
Al enumerar las principales observaciones que surgieron de la visita de la delegación de la ONU, el diplomático marroquí señaló que la República Centroafricana necesita más que nunca el apoyo y el acompañamiento sostenidos del Consejo de Seguridad.
«Si bien el país ha entrado en una fase decisiva y prometedora, aún no ha alcanzado una trayectoria autónoma. Es necesario aprovechar la ventana de oportunidad abierta por el ciclo electoral y los avances del proceso de paz, y consolidarla gracias a un compromiso internacional coherente y continuo, sin comprometer por ello los logros en materia de seguridad obtenidos a costa de años de esfuerzos colectivos», abogó Hilale.
Asimismo, insistió en la importancia de la MINUSCA, que sigue siendo un «pilar central» de la arquitectura actual, y cuya presencia continua es considerada indispensable por el Gobierno y la población de la República Centroafricana.
«Aunque se celebra el enfoque proactivo de la Misión en materia de reconfiguración en el contexto poselectoral, esta sigue enfrentándose a limitaciones de liquidez susceptibles de comprometer la ejecución de su mandato», lamentó el embajador, añadiendo que los Estados miembros deben cumplir íntegra y puntualmente con sus contribuciones a fin de garantizar que la MINUSCA pueda cumplir su mandato.
Para él, cualquier ajuste futuro de la Misión de la ONU «deberá ser progresivo, guiado por las condiciones sobre el terreno y escalonado en estrecha concertación con las autoridades nacionales y los socios». El presidente de la Comisión de Consolidación de la Paz y de la Configuración para la República Centroafricana evocó asimismo la reintegración como una de las prioridades más urgentes que quedan por abordar en materia de consolidación de la paz.
«El desarme y la desmovilización deben ir acompañados de inversiones socioeconómicas sostenidas, dividendos de la paz creíbles y una reconciliación a nivel comunitario», afirmó, señalando que una financiación adecuada y previsible será esencial para apoyar esta fase.
En la misma línea, Hilale destacó la importancia de la justicia transicional, que «debe ser apoyada como una prioridad estratégica para la consolidación de una paz duradera» en la República Centroafricana, felicitándose por los progresos significativos realizados por la Corte Penal Especial y la Comisión de la Verdad, la Justicia, la Reparación y la Reconciliación, así como de la puesta en marcha del protocolo de cooperación entre estas dos instituciones, lo que constituye, a su juicio, una evolución positiva.
De igual importancia, la transición de la estabilización hacia el desarrollo debe ser gestionada con cuidado, asegurándose de que la consolidación de la paz siga siendo un vínculo esencial, recomendó el embajador, subrayando que los compromisos adquiridos durante la mesa redonda de Casablanca deben traducirse en desembolsos concretos y rápidos.
En el mismo sentido, Hilale comunicó la disposición de la Comisión de Consolidación de la Paz a profundizar su compromiso estratégico con la República Centroafricana a largo plazo.
«De conformidad con las resoluciones emanadas del examen de la arquitectura de consolidación de la paz, la Comisión está bien situada para mantener la atención política, reforzar la coherencia entre la consolidación de la paz y el desarrollo, y apoyar una evolución progresiva del compromiso internacional», declaró.
«Es con este espíritu que comuniqué al Presidente Touadéra la disposición de la Comisión a acoger su participación en una futura reunión en Nueva York, invitación que aceptó calurosamente», concluyó el embajador.
Esta reunión del Consejo de Seguridad estuvo marcada especialmente por la presentación del informe del Secretario General de las Naciones Unidas, a cargo de la Representante Especial del Secretario General y jefa de la MINUSCA, Valentine Rugwabiza.
