Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
En la antesala del decisivo duelo entre Marruecos y Haití en la última jornada de la fase de grupos del Mundial 2026, el respeto hacia los Leones del Atlas sigue creciendo entre sus rivales. Sebastián Migné, seleccionador haitiano, dedicó palabras de admiración al combinado marroquí, destacando la calidad de sus futbolistas, la solidez de su proyecto deportivo y la evolución que ha convertido a Marruecos en una de las selecciones más competitivas del panorama internacional.
“Es imposible no empezar hablando de Achraf Hakimi, sobre todo porque lo seguimos de cerca en nuestra liga. Pero hace unas semanas estuve en Girona viendo un partido contra la Real Sociedad y Ounahi me impresionó muchísimo. Está atravesando un gran momento y lo está demostrando también desde el inicio de este Mundial”, afirmó en la rueda de prensa.
Migné también puso el foco en otros nombres importantes de la plantilla, como Brahim Díaz y el guardameta Yassine Bounou, a quien considera una pieza decisiva para aspirar a grandes objetivos.
“Contar con un portero de la categoría de Bono siempre te da un valor añadido enorme. Los equipos que tienen un guardameta de ese nivel suelen llegar lejos en las grandes competiciones, y por eso creo que Marruecos puede ser uno de los protagonistas de este torneo”, explicó.
El entrenador haitiano resaltó igualmente la evolución que ha experimentado la selección marroquí en los últimos años, subrayando el impacto positivo de nuevas incorporaciones y la profundidad de una plantilla que combina talento, equilibrio y competitividad.
“Desde la Copa de África se aprecia un crecimiento evidente. La llegada de nuevos jugadores, como Bouaddi, ha fortalecido aún más a un grupo que ya era muy sólido. Marruecos tiene argumentos suficientes para competir por metas ambiciosas tanto ahora como en el futuro”, aseguró.
Por último, Migné atribuyó este éxito a un proyecto construido con paciencia y visión a largo plazo.
“Conozco muy bien el fútbol africano y Marruecos es el ejemplo perfecto de cómo una inversión sostenida durante más de una década termina dando resultados. Han trabajado muy bien y, sinceramente, no veo a Marruecos abandonando la élite ni en África ni a nivel mundial en los próximos años”, concluyó.
