Rue20 Español/Monterrey
Los Leones del Atlas buscan en el duelo de dieciseisavos de final su primera victoria oficial ante la Naranja Mecánica, en un cruce que desempata el 1-1 del historial amistoso y revive el fantasma de Orlando 1994.
La clasificación ya es historia. El foco, a partir de ahora, está puesto en Monterrey. La selección de Marruecos, segunda del Grupo C, se mide este martes a Países Bajos en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, un cruce que enfrenta a dos equipos que llegan con sensaciones muy diferentes pero con una misma ambición: seguir soñando en la ronda de los mejores 16 del mundo.
El precedente más recordado entre ambos data del 29 de junio de 1994, cuando se vieron las caras en el Citrus Bowl de Orlando. Aquel día, Países Bajos se impuso por 2-1 en la fase de grupos del Mundial de Estados Unidos. Un gol de Dennis Bergkamp inclinó la balanza para la Oranje, que aquel verano acabaría cayendo en cuartos de final ante la Brasil de Romário y Bebeto. Aquella fue la única vez que se enfrentaron en una Copa del Mundo… hasta ahora.
Sin embargo, la historia de este duelo no terminó en Florida. Ambos equipos han medido sus fuerzas en dos ocasiones más, ambas en partidos amistosos. El primero, disputado el 28 de abril de 1999, se saldó con una victoria marroquí por 2-1. El segundo, jugado el 31 de mayo de 2017 en Agadir, volvió a inclinarse del lado neerlandés por el mismo marcador.
El historial, por tanto, está igualado a una victoria por bando, con el 2-1 como resultado recurrente. Este martes, el marcador dirá quién se lleva el duelo particular.
Trayectorias opuestas, mismo objetivo
Marruecos llega a esta eliminatoria tras firmar una fase de grupos sólida, aunque con un final agridulce. Los pupilos de Mohamed Ouahbi comenzaron su andadura con un valioso empate (1-1) ante Brasil en el MetLife Stadium, un resultado que ya dejó claro el potencial de esta selección.
Posteriormente, vencieron por la mínima (1-0) a Escocia con un gol de Ismael Saibari en el segundo 71, el más rápido de esta edición del Mundial. En el último partido, los Leones del Atlas se impusieron por 4-2 a una combativa Haití, resultado que, pese a la victoria, les dejó con la sensación de haber podido aspirar a más.
«Estoy satisfecho. Hemos ganado el partido y asegurado la clasificación. Eso es lo esencial», declaró Ouahbi tras el encuentro ante Haití. Pero el seleccionador ya mira más allá: «Marruecos vive una nueva etapa. Los jugadores creen en sí mismos y los rivales nos respetan. Nuestro objetivo es ganar el Mundial».
Países Bajos, por su parte, llega como primera de grupo y con la moral por las nubes. La Oranje empató a dos con Japón en su debut, pero reaccionó con contundencia: una goleada por 5-1 sobre Suecia, con un doblete tempranero de Brobbey, y un tranquilo triunfo por 3-1 ante Túnez para cerrar la primera fase como líderes del Grupo F.
Claves de un duelo de alto voltaje
El choque en Monterrey enfrenta a dos estilos bien definidos. Marruecos, comandado en ataque por la velocidad de Achraf Hakimi por la banda derecha, basa su juego en un bloque sólido, disciplina táctica y transiciones rápidas.
Su principal asignatura pendiente sigue siendo la eficacia de cara al gol, un aspecto que deberá mejorar si quiere doblegar a una defensa neerlandesa que, aunque experta, ha mostrado vulnerabilidades ante la presión alta.
Países Bajos, con un centro del campo liderado por Frenkie de Jong y el talento ofensivo de Cody Gakpo y Brian Brobbey, es un equipo acostumbrado a dominar la posesión y generar ocasiones. Sin embargo, sufrirán si Marruecos logra ahogar su salida de balón y explotar los espacios a la espalda de su defensa.
El ganador de este duelo se enfrentará en octavos de final al vencedor del cruce entre Canadá y Sudáfrica, lo que añade un aliciente extra a una eliminatoria que promete emociones fuertes.
El partido, que se disputará el próximo martes 30 de junio, no solo decidirá qué equipo continúa con vida en el torneo, sino que escribirá un nuevo capítulo en una rivalidad que, hasta ahora, solo había conocido el empate en el saldo de victorias.
