Rue20 Español/Rabat
El Reino de Marruecos se consolida como el segundo país extracomunitario con más reclamados devueltos por Madrid, reafirmando la sintonía y la confianza bilateral en la lucha contra el crimen organizado.
La cooperación judicial entre Marruecos y España atraviesa su momento más álgido, según los datos oficiales hechos públicos por el Gobierno español en el Congreso de los Diputados.
Entre 2018 y lo que va de 2026, las autoridades de Madrid han ejecutado la entrega de 98 personas reclamadas por la justicia marroquí, una cifra que coloca al Reino como el segundo socio no perteneciente a la Unión Europea con más extradiciones concedidas por España, solo superado por Estados Unidos (105), según las mismas fuentes.
Este volumen, que representa casi el 12% del total de las 838 extradiciones realizadas por España a 57 países en todo el mundo, subraya el excelente estado de salud de las relaciones bilaterales en materia de seguridad y persecución del crimen transnacional. La cercanía geográfica y la fluidez de los mecanismos legales establecidos entre Rabat y Madrid permiten que los fugitivos buscados por la justicia marroquí no encuentren refugio al otro lado del Estrecho.
Un flujo constante que consolida alianza
El informe refleja que Marruecos y Estados Unidos concentran conjuntamente el 24,2% de todas las extradiciones ejecutadas por España, un dato que evidencia el peso específico de Rabat en la estrategia exterior de Madrid. Suiza, con 90 extradiciones; Perú (57); y Argentina (51), quedan por detrás del Reino, lo que confirma el lugar privilegiado que ocupa Marruecos en el ámbito judicial europeo.
El año 2025 fue especialmente activo, con 158 extradiciones totales por parte de España, superando ampliamente los registros de años anteriores, lo que demuestra el creciente dinamismo en la cooperación internacional frente a la delincuencia organizada.
La proactividad marroquí, clave en la persecución penal
Más allá de las cifras de entregas, los datos revelan algo igualmente significativo: Marruecos es el país que más solicitudes de extradición presenta ante España, con un total de 190 peticiones entre las 98 aceptadas y las 92 denegadas. Este liderazgo en el volumen de peticiones no es un punto débil, sino todo lo contrario. Refleja la proactividad y la diligencia de la Fiscalía y el poder judicial marroquíes a la hora de perseguir delitos más allá de sus fronteras, utilizando todos los mecanismos legales internacionales a su alcance.
En cuanto a las 92 denegaciones, estos rechazos responden exclusivamente a los estrictos requisitos técnicos que exige la legislación interna española (como la doble incriminación, la prescripción de los delitos o la nacionalidad del reclamado), criterios que España aplica de manera homogénea a todos los países. De hecho, Perú (66 rechazos), México (52) y Venezuela (43) acumulan cifras de denegaciones igualmente elevadas, lo que demuestra que no se trata de una cuestión bilateral con Marruecos, sino de un filtro judicial ordinario.
Desde la óptica marroquí, el saldo es indiscutiblemente favorable. Con 98 fugitivos devueltos al Reino para ser juzgados, la justicia marroquí ha logrado cerrar decenas de expedientes pendientes y reforzar el Estado de derecho. Esta cooperación, que se enmarca en los acuerdos bilaterales y en el respeto mutuo a la soberanía judicial, se erige como un pilar fundamental para la estabilidad y la seguridad compartida en la región del Magreb y el sur de Europa.
Las autoridades españolas, por su parte, han destacado en su respuesta parlamentaria la importancia de esta colaboración, aunque se han negado a desglosar los casos particulares por razones de confidencialidad. Lo que queda claro es que Marruecos se ha ganado un puesto de primer orden en la cooperación judicial internacional, demostrando que su compromiso con la legalidad y la persecución del crimen no conoce fronteras.
