Televisión pública española vuelve a proyectar el mapa completo de Marruecos con el Sáhara integrado

 

Rue20 Español/Rabat

No es un error, ni mucho menos una casualidad. La emisión este pasado domingo por parte de Teledeporte, el canal deportivo de la televisión pública española, de un mapa que integra plenamente el Sáhara en el territorio marroquí trasciende lo anecdótico para situarse en el terreno de lo simbólico y lo jurídico-político.

- Anuncio -

Lejos de ser un desliz técnico, esta reiteración cartográfica —que ya se produjo en octubre de 2023 durante la cobertura del proyecto del Mundial de 2030— no hace sino constatar una realidad que el Reino de Marruecos ha defendido con firmeza histórica y que la comunidad internacional, de forma paulatina pero imparable, comienza a refrendar en los hechos.

La decisión de RTVE de mostrar el Sáhara como parte integrante de Marruecos no es un acto de provocación, sino el reflejo de una dinámica diplomática global que avanza a pasos agigantados. Cuando un medio de comunicación de referencia, sostenido con fondos públicos, asume una representación gráfica que choca con tesis obsoletas, está validando la fuerza de los hechos sobre el terreno. La soberanía marroquí sobre sus provincias del sur es una realidad administrativa, económica y social que los mapas oficiales —y ahora también los informativos— comienzan a plasmar sin complejos.

Esta constatación visual ha desatado, como era previsible, una reacción visceral en los sectores más radicales de la política ibérica. El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha calificado la emisión de «intolerable», exigiendo explicaciones y dimisiones en la cúpula de RTVE. Lo que Maíllo y su formación tildan de «error» no es sino el reconocimiento tácito de una evidencia que el Reino de Marruecos ha sabido construir con política de hechos consumados: desarrollo económico, inversión en infraestructuras y un plan de autonomía que la propia España, en un giro estratégico de primer orden, ha calificado como la base más seria, creíble y realista para el futuro de la región.

La indignación de Izquierda Unida, que ya en 2023 llevó este asunto al Congreso de los Diputados, pretende resucitar una polémica que el tiempo y la geopolítica se han encargado de enterrar. Sin embargo, la repetición de este «error» casi tres años después demuestra que, más que un fallo técnico, se trata de la constatación de una normalidad cartográfica que se impone por la fuerza de los hechos.

La insistencia de Maíllo en exigir «investigación interna» y «depuración de responsabilidades» revela el nerviosismo de quienes ven cómo su relato se desmorona ante el avance de una verdad jurídica y política.

- Anuncio -

Lo ocurrido en Teledeporte no es un hecho aislado ni una anécdota menor. Es la constatación de que la legitimidad de Marruecos sobre el Sáhara se ha instalado en el imaginario colectivo y en las representaciones gráficas de los grandes medios. La televisión pública española, voluntaria o involuntariamente, ha ratificado lo que el Reino lleva décadas defendiendo: que el Sáhara es, fue y será marroquí. Las protestas de Izquierda Unida y de sus líderes no son más que el estertor de una posición política agotada, que se niega a aceptar que la historia y la geografía han hablado, y que su veredicto es inapelable.

La cartografía, como la diplomacia, no admite espacios en blanco. Y el mapa de RTVE, por mucho que incomode a algunos, es un paso más en el reconocimiento de una soberanía que ya no admite discusión.

Mira nuestro otro contenido

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Anuncio

VIDEOS

Entradas populares

CONTINÚA LEYENDO