Rue20 Español/Agadir
La capital del Souss amaneció hoy con un aire diferente. No era un día cualquiera para Agadir. El gigante estadounidense Oracle eligió esta ciudad para inaugurar su segundo centro de investigación y desarrollo (I+D) en el Reino, confirmando que el talento marroquí no entiende de fronteras ni de centralismos.
El jefe del Gobierno, Aziz Akhannouch, presidió la ceremonia de inauguración junto a la ministra delegada encargada de la Transición Digital y la Reforma de la Administración, Amal El Fallah Seghrouchni; el ministro delegado encargado de la Inversión, Karim Zidane; y el vicepresidente ejecutivo de Industry Applications de Oracle, Simon de Montfort Walker. La presencia de todos ellos no era un mero gesto protocolario: era la constatación de que la apuesta por la digitalización se ha convertido en una política de Estado.
El nuevo hub no será una oficina más. Sus misiones son ambiciosas: desarrollar tecnologías de infraestructura cloud, aplicaciones impulsadas por inteligencia artificial, plataformas de datos y soluciones sectoriales que Oracle comercializará a nivel global. No se trata, pues, de dar servicio al mercado local, sino de posicionar a Marruecos como un nodo esencial en la cadena de innovación de la multinacional.
Este centro se suma al ya operativo en Casablanca, completando un ecosistema digital que Oracle está tejiendo en el Reino. Con una región cloud funcionando en Casablanca y otra proyectada en Settat, la compañía estadounidense se convierte en el único gran proveedor cloud que concentra en Marruecos infraestructura soberana, I+D avanzada e inversión en talento. Una declaración de intenciones que trasciende lo meramente comercial.
En sus declaraciones a los medios, Akhannouch fue tajante: “A través de este nuevo centro de I+D en Agadir, Oracle ha decidido continuar y reforzar su presencia en Marruecos. Esta elección confirma que nuestro país es hoy reconocido como una plataforma creíble, competitiva y atractiva para las actividades de investigación y desarrollo, así como para las tecnologías avanzadas”, según recogen varias fuentes.
El jefe del Ejecutivo subrayó que el Reino puede presumir de un “vivero de talentos de gran calidad, de instituciones académicas sólidas y de una ambición digital impulsada desde el más alto nivel del Estado”. Y lanzó un mensaje claro: “Al desarrollar sus actividades en Marruecos, invertir en nuestra juventud y consolidar sus capacidades de infraestructura cloud, Oracle desempeña un papel apreciado como socio económico y estratégico en la transformación digital del Reino”.
¿Por qué Agadir y no otra ciudad? La respuesta la dio el wali de la región Souss-Massa, Said Amzazi, durante el acto: la Universidad Ibn Zohr cubre el 53% del territorio nacional, y centros como la ENSA, la EST, la Facultad de Ciencias y una universidad privada con escuela politécnica forman cada año un caudal de jóvenes profesionales que Oracle ha decidido aprovechar. No es una decisión geográfica, es una decisión humana.
Por su parte, la ministra Amal El Fallah Seghrouchni enmarcó el proyecto en la hoja de ruta “AI Made in Morocco”, destacando que el centro “refleja la creciente atracción de todas las regiones de Marruecos por las inversiones tecnológicas de alto valor añadido”. Karim Zidane, ministro de Inversión, puso el acento en la dimensión territorial: más allá de Casablanca, las ciudades del Reino se consolidan como polos de innovación.
Con este nuevo hub, Oracle no solo amplía su presencia física. Está construyendo un ecosistema cloud e IA de una dimensión inédita en el norte de África. Y lo hace apostando por la juventud marroquí, por sus institutos de investigación y por una visión que sitúa al Reino como puente tecnológico entre África, Europa y Oriente Medio.
Agadir, conocida por su luz y su costa, se suma así a la carrera por la innovación. La tecnología, al fin y al cabo, también necesita de inspiración. Y pocos lugares la ofrecen como esta ciudad del sur.
