Rue20 Español/ Fez
La Asamblea Nacional Popular de Argelia ha aprobado, por mayoría absoluta, el proyecto de ley de movilización general. Esta iniciativa, impulsada por el ministro de Justicia Lofti Boudjemaa y la ministra Kawthar Krikou, busca preparar al país ante amenazas graves a su seguridad o soberanía.
Aunque el texto ya superó el primer filtro parlamentario, aún debe pasar por el Consejo de la Nación y ser ratificado por el presidente Abdelmadjid Tebboune para entrar en vigor.
Desde su anuncio en abril, la propuesta ha generado polémica. Muchos cuestionan su utilidad y los efectos reales que tendría sobre la sociedad argelina. La ley amplía el artículo 99 de la Constitución y contiene 69 artículos repartidos en siete capítulos.
El objetivo principal es reforzar la capacidad del país para anticipar y responder a riesgos, especialmente en un contexto regional tenso como el del Sahel, y en particular con la vecina Malí.
Entre sus medidas, el proyecto contempla modificar el estatus del Ejército, suspender bajas y jubilaciones estratégicas, movilizar a reservistas y reorientar la producción civil para abastecer a las Fuerzas Armadas.
También se plantea controlar el uso del transporte, optimizar recursos como el agua o la energía y restringir la exportación de productos con valor militar.
La futura ley prevé sanciones de hasta diez años de cárcel y fuertes multas. En el caso de ciudadanos extranjeros, incluso se contempla la expulsión.
Todo esto ocurre mientras aumentan los incidentes en la frontera con Malí, como ataques con drones e incursiones separatistas, lo que alimenta el temor a un conflicto más amplio y justifica, según el Gobierno, la urgencia de esta legislación.
