Rue20 Español/Rabat
La eliminación de los Leones del Atlas en cuartos de final ante Francia no empaña la grandeza de un equipo que ha hecho historia. Su portero, Yassine Bounou, tras atajar un penalti a Mbappé, dedicó sentidas palabras al capitán argentino.
El sueño marroquí se detuvo en los cuartos de final del Mundial 2026. Los Leones del Atlas cayeron ante la todopoderosa Francia (2-0) en el estadio de Boston, pero la campaña de Marruecos deja una huella imborrable. Por segunda edición consecutiva, el conjunto norteafricano se planta entre los ocho mejores del planeta, un hito sin precedentes para el continente africano.
Y en el centro de esa gesta, un nombre propio: Yassine Bounou. El guardameta, que ya atajó un penalti a Kylian Mbappé en la primera parte, se convirtió en el portero con más penales fallados en contra en toda la historia de los Mundiales, acumulando siete lanzamientos que no encontraron el fondo de su portería. Un dato que habla de la leyenda que está forjando bajo los palos.
Lejos de la amargura, Bono quiso tender un puente de admiración hacia la actual campeona del mundo. En declaraciones a DSports y al medio marroquí Al-Batal, el arquero no dudó en elogiar la épica remontada de Argentina ante Egipto en octavos de final.
“Me gustó el espíritu de lucha de Argentina, sobre todo lo que hizo Lionel Messi, un jugador increíble. Tras fallar el penalti, se recompuso y, a su edad, llevó al equipo a cuestas; es un jugador magnífico”.
El partido ante Egipto fue un torbellino. Los Faraones, que acariciaban su mejor resultado histórico, se adelantaron 2-0 y tuvieron un gol anulado por el VAR. Pero entonces apareció Messi. Falló un penalti en el minuto 21, pero lejos de hundirse, dio una asistencia, marcó el empate y allanó el camino para el 3-2 final de Enzo Fernández en el descuento.
Para Bono, esa capacidad de sobreponerse es lo que distingue al astro argentino. “Le veo jugar con mucho corazón, y eso distingue al jugador argentino”, afirmó. “Hemos visto cómo, tras fallar un penalti, volvió a mostrar su carácter y se echó a la espalda a todo el equipo”.
El meta marroquí, que comparte vestuario con varios jugadores argentinos en el Al-Hilal, fue más allá en su análisis. A su juicio, el Messi de 2026 es un futbolista liberado, sin la losa de tener que conquistar su primer Mundial.
“Ahora vemos a un Messi diferente, libre, sin presiones. Ya lo ha ganado todo y juega por placer; debemos disfrutarlo, porque es un honor verlo en acción. Es un orgullo y un placer verle jugar a su edad y seguir haciendo milagros”.
Unos elogios que no han estado exentos de polémica en las redes sociales, donde algunos aficionados consideraron que las palabras de Bono eran excesivas para un rival directo. Sin embargo, el portero dejó claro su sentir: “Felicito a Argentina y le deseo suerte en sus próximos compromisos”. Un gesto de grandeza que engrandece aún más la figura de un equipo que, pese a la derrota, ya es dueño de un lugar privilegiado en la historia del fútbol africano.
Marruecos se despide con la cabeza alta, y Bono, como capitán y referente, demuestra que el respeto al rival también es una forma de ganar.
