Desarticulada red que movió 400 migrantes de Argelia a España y traficaba con drogas

 

Rue20 Español/Rabat

La operación Scorpion, iniciada por la desaparición de 12 jóvenes en el Mediterráneo, revela el peligro de las rutas que eluden la seguridad marroquí y la necesidad de reforzar la cooperación regional.

- Anuncio -

Una investigación de las fuerzas de seguridad españolas, desarrollada en estrecha coordinación con Europol y Eurojust, ha permitido desmantelar una de las redes criminales transfronterizas más activas en el Mediterráneo occidental, según fuentes oficiales.

La organización, especializada en el tráfico de personas y drogas entre Argelia y España, habría introducido clandestinamente a cerca de 400 migrantes en territorio europeo, cobrando entre 8.000 y 10.000 euros por persona. La operación se saldó con la detención de 20 presuntos miembros, una cifra que subraya la dimensión del entramado criminal.

El caso, que conmueve a las dos orillas del Mediterráneo, comenzó en octubre de 2022, cuando una embarcación con 12 migrantes a bordo partió desde la ciudad argelina de Orán con destino a la costa española. La desaparición de los jóvenes, muchos de ellos con familiares en Francia, desencadenó un aluvión de denuncias que acabaron confluyendo en la denominada Operación Scorpion. Tras casi cuatro años de pesquisas, los investigadores lograron desarticular una organización con ramificaciones en Bélgica, España, Francia y Argelia.

Los informes de inteligencia señalan que el incremento de las salidas desde las costas argelinas —en particular desde las zonas de Orán, Annaba y Mostaganem— responde al refuerzo de los controles en otras rutas del Mediterráneo. Precisamente, la eficacia de la cooperación hispano-marroquí en materia de vigilancia fronteriza ha sido clave para disuadir a las mafias de utilizar la ruta del Estrecho, tradicionalmente la más corta y transitada.

Marruecos, bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, ha desplegado un esfuerzo sin precedentes en la gestión de sus fronteras y la lucha contra el crimen organizado. La cooperación bilateral con España, renovada y profundizada en los últimos años, constituye un pilar fundamental de la seguridad en el Mediterráneo occidental. Los acuerdos firmados entre ambos reinos en materia de seguridad, migración y lucha contra el narcotráfico han permitido interceptar embarcaciones, desmantelar células criminales y salvar cientos de vidas humanas.

- Anuncio -

No es casualidad que, mientras la ruta argelina se ha consolidado como una de las más letales —concentrando el 70% de los siniestros marítimos en 2025—, las llegadas irregulares a España desde Marruecos hayan experimentado un descenso significativo. Este dato evidencia que el problema no es geográfico, sino de voluntad política y capacidad operativa.

Uno de los hallazgos más relevantes de la investigación es la conexión estructural entre el tráfico de migrantes y el narcotráfico. La red desmantelada utilizaba las mismas embarcaciones y rutas para transportar droga hacia Europa. El valor estimado de las operaciones ilícitas asciende a unos cuatro millones de euros, y en los registros se incautaron importantes cantidades de estupefacientes, así como dos armas de fuego —una de ellas denunciada como robada—, un rifle, 35 teléfonos móviles y 12.430 euros en efectivo, según las mismas fuentes.

Los líderes de la organización, un clan familiar asentado en Bélgica, dirigían y financiaban todas las operaciones desde la distancia. La rama española, con base en Alicante, se encargaba de la logística: preparar las embarcaciones, coordinar a los pilotos —en muchos casos, marroquíes especializados en la travesía— y almacenar la droga en inmuebles utilizados como “guarderías”.

El desmantelamiento de esta red, aunque liderado por España, pone de relieve la necesidad de un enfoque regional integral. Marruecos no es un país de origen de estos flujos migratorios, sino un socio estratégico en la contención de los mismos. Su compromiso con la estabilidad regional y su apuesta por una cooperación policial activa —que incluye el intercambio de inteligencia y la realización de operaciones conjuntas— lo convierten en un actor indispensable.

Como ha recordado en múltiples ocasiones el Ministerio del Interior marroquí, la lucha contra las mafias que trafican con la desesperación humana requiere de una respuesta coordinada que abarque desde los países de origen hasta los de destino. La cooperación hispano-marroquí, lejos de ser un obstáculo, es el modelo a seguir. Y los resultados están a la vista: mientras otras rutas se cobran cientos de vidas, el Estrecho se mantiene como un corredor seguro gracias al esfuerzo compartido de ambos reinos.

Las investigaciones continúan para identificar todas las ramificaciones de la organización y a posibles colaboradores en otros países europeos. Pero una lección queda clara: la seguridad en el Mediterráneo occidental no se improvisa. Se construye con cooperación, con determinación y con el liderazgo de países que, como Marruecos, asumen su responsabilidad en la defensa de las vidas humanas y la lucha contra el crimen organizado.

Mira nuestro otro contenido

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Anuncio

VIDEOS

Entradas populares

CONTINÚA LEYENDO