Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La controversia en torno a la final de la Copa Africana de Naciones (CAN) 2025 sigue alimentando el debate jurídico y deportivo, tras la decisión de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) de otorgar el título a Marruecos. En este contexto, el abogado francés especializado en derecho deportivo Patrick Rode ha defendido la solidez legal del fallo, asegurando que se trata de una aplicación estricta y automática del reglamento.
Invitado al programa “The National Pulse” de la radio sudafricana Omny FM, el jurista subrayó que el derecho deportivo se fundamenta en principios claros de cumplimiento normativo. “En el deporte no existe el derecho a la autojusticia”, afirmó, al referirse al episodio clave de la final disputada ante Senegal.
Según su análisis, el punto de inflexión del encuentro se produjo cuando la selección senegalesa abandonó el terreno de juego sin autorización arbitral. Este hecho, explicó, activa de forma automática los mecanismos disciplinarios previstos en el reglamento de la CAN.
Rode precisó que el artículo 82 del reglamento considera este tipo de conducta como un abandono de partido, mientras que el artículo 84 establece como sanción la derrota por incomparecencia. “No se trata de interpretación, sino de una obligación jurídica. La consecuencia es automática”, insistió.
El episodio está relacionado con la protesta de Senegal tras una decisión arbitral en el tiempo añadido que concedía un penalti a Marruecos. En ese momento, el seleccionador Pape Thiaw ordenó la retirada temporal de sus jugadores, quienes permanecieron fuera del campo durante 16 minutos.
Posteriormente, el equipo senegalés había llegado a adelantarse en el marcador con un gol de Pape Gueye en el minuto 94, antes de que la situación reglamentaria derivara en la resolución administrativa del encuentro.
El jurista también reconoció cierta ambigüedad en la gestión arbitral, señalando que el colegiado pudo haber finalizado el partido en el momento de la retirada, aunque optó por no hacerlo. A su juicio, la CAF privilegió una aplicación estricta del reglamento sobre la resolución inmediata del encuentro.
En paralelo, la decisión ha sido objeto de debate público y jurídico. El presidente de la CAF, Patrice Motsepe, ha sido mencionado en el contexto de las críticas y del manejo institucional de la polémica, mientras la organización CAF mantiene su postura de respaldo al procedimiento disciplinario.
Rode considera que, desde el punto de vista jurídico, la decisión es “coherente y defendible”. Asimismo, recordó que Senegal tiene la posibilidad de recurrir ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo Court of Arbitration for Sport, aunque advirtió que las estadísticas de anulación de decisiones deportivas se sitúan históricamente entre el 30% y el 35%.
Mientras el caso sigue abierto en el plano jurídico, el debate en torno a la final de la CAN 2025 continúa, con interpretaciones enfrentadas entre lo deportivo y lo reglamentario, y con el título de Marruecos en el centro de la controversia.
