Rue20 Español/ Houston
Meryem Ghoua
No hubo lugar para la euforia en el discurso de Mohamed Ouahbi. Lejos de dejarse llevar por el entusiasmo que ha despertado el recorrido de Marruecos en el Mundial 2026, el seleccionador de los Leones del Atlas compareció con un mensaje claro: el mayor desafío todavía está por delante.
A las puertas del duelo contra Canadá, correspondiente a los octavos de final, el técnico quiso transmitir a sus jugadores que el camino recorrido hasta ahora pierde valor si el equipo baja la intensidad en el momento decisivo. Para Ouahbi, este encuentro representa un punto de inflexión en el torneo y exigirá la mejor versión de su selección.
«Siempre intento ser sincero con mis jugadores», explicó el entrenador en la rueda de prensa previa al partido. «Les he dicho que este será nuestro partido más importante en esta Copa del Mundo y, al mismo tiempo, el más difícil. Y creo que no me equivoco».
Las palabras del seleccionador reflejan el respeto absoluto con el que Marruecos afronta una eliminatoria que, sobre el papel, muchos consideran favorable para los africanos. Sin embargo, dentro del vestuario marroquí nadie comparte esa visión. El cuerpo técnico es consciente de que Canadá llega impulsada por la confianza de haber alcanzado una fase histórica para su fútbol y con el convencimiento de que puede sorprender a cualquiera.
Ouahbi insistió en que la dificultad del encuentro no admite discusión. «Será un partido difícil, muy difícil. Ellos lo saben y nosotros también», afirmó con rotundidad.
El técnico evitó cualquier mensaje triunfalista y prefirió centrar el foco en la concentración, el esfuerzo y el respeto hacia un rival que ha demostrado personalidad durante el campeonato. Su intención es impedir que el excelente rendimiento mostrado por Marruecos hasta ahora se traduzca en un exceso de confianza.
Los Leones del Atlas llegan a esta cita después de confirmar, una vez más, que se han consolidado entre las selecciones más competitivas del panorama internacional. Con una plantilla que combina experiencia, talento y juventud, el conjunto marroquí ha vuelto a despertar la ilusión de millones de aficionados, que sueñan con prolongar una aventura mundialista que ya ha dejado momentos memorables.
Sin embargo, Ouahbi quiere que ese entusiasmo se convierta en responsabilidad. Sabe que, en las eliminatorias, un pequeño detalle puede marcar la diferencia entre seguir haciendo historia o regresar a casa.
El encuentro frente a Canadá no solo decidirá el pase a los cuartos de final. También pondrá a prueba la madurez competitiva de un grupo que ha demostrado saber convivir con la presión y que ahora afronta un escenario en el que no hay margen para el error.
Con un estadio que volverá a teñirse de rojo y una afición marroquí dispuesta a convertir el partido en una auténtica final, los Leones del Atlas buscarán dar un paso más hacia un sueño que ilusiona a todo un país. Pero, si algo dejó claro Mohamed Ouahbi, es que el camino hacia ese objetivo pasa primero por superar lo que considera el examen más exigente desde que comenzó el Mundial.
