Rue20 Español/ Houston
Meryem Ghoua
El internacional canadiense Alistair Johnston reconoció la dificultad que supondrá enfrentarse a Marruecos en los octavos de final del Mundial 2026, al que definió como un «gigante», y advirtió a sus compañeros sobre el extraordinario ambiente que generan los aficionados marroquíes en las gradas.
Durante la rueda de prensa previa al encuentro, el defensa recordó su experiencia frente a los Leones del Atlas en la pasada Copa del Mundo y explicó que una de las claves será no dejarse llevar por la magnitud del escenario.
«Lo que intento transmitir a los jugadores es que jueguen el partido y no la ocasión. Habrá un ambiente ensordecedor y escucharán un nivel de ruido que probablemente nunca hayan vivido en un estadio. Mantener la concentración será fundamental», señaló.
Johnston insistió en que, pese a todo lo que rodea al encuentro, el equipo debe centrarse exclusivamente en lo que ocurra sobre el césped.
«Siempre les recuerdo que somos un solo equipo y que afrontaremos este desafío juntos. Puedes prepararte de todas las maneras posibles, pero cuando el árbitro pita el inicio, siguen siendo once contra once. El campo es el mismo y el balón continúa siendo redondo», afirmó.
El futbolista también destacó la evolución que ha experimentado la selección canadiense en los últimos años, asegurando que el grupo llega preparado para competir en una cita de esta magnitud.
«Hemos seguido creciendo, hemos logrado hitos históricos y ahora estamos exactamente donde queríamos estar», explicó.
En la misma línea que su seleccionador, Jesse Marsch, Johnston aseguró que Canadá aspiraba a medirse con una de las grandes selecciones del campeonato y considera que Marruecos representa precisamente ese reto.
Para concluir, el defensor aseguró que el equipo afrontará el partido con ilusión y sin miedo a la presión de un encuentro que será seguido por millones de aficionados en todo el mundo.
«Queremos disfrutar de esta experiencia y dar la mejor versión de nosotros mismos. Si al final del partido sentimos que lo hemos dejado todo, ya sean 90 o 120 minutos, saldremos del campo con la cabeza alta, independientemente del resultado», concluyó.
