Rue20 Español/Rabat
Los intercambios comerciales entre Italia y Marruecos alcanzarán este año un nivel sin precedentes, estimado en torno a los cinco mil millones de euros, reflejando la solidez y profundidad de una histórica asociación bilateral.
El crecimiento, según destacó la misión diplomática italiana en Rabat, se ve impulsado por un nuevo ciclo de inversiones marroquíes, vinculado en parte a la organización de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA 2030.
Esta dinámica busca transformar infraestructuras, redes de transporte, servicios, hostelería y la planificación urbana del país. La experiencia italiana se perfila como un apoyo relevante, especialmente a través de pequeñas y medianas empresas que encuentran en Marruecos un ecosistema estable y favorable a la inversión a largo plazo.
Sectores como maquinaria y equipos industriales, automoción y movilidad eléctrica, energías renovables, infraestructuras, grandes obras y logística portuaria aparecen como los más prometedores. El desarrollo de los polos logísticos en Tánger Med y Nador refuerza la posición del Reino como encrucijada estratégica entre el Mediterráneo, el Atlántico y África Occidental, al tiempo que se mantienen oportunidades en agronegocio, mecánica de precisión y exportaciones de productos petroleros.
Italia cuenta con un amplio respaldo institucional en Marruecos, desde Cassa Depositi e Prestiti hasta Sace, Simest y la Agencia Italiana para el Comercio Exterior (ICE), para acompañar concretamente a sus empresas en el país.
En el plano político y cultural, 2025 coincide con el bicentenario del Tratado de comercio y amistad entre ambos países. La estabilidad institucional marroquí, la continuidad de la monarquía y la coexistencia de ambos países dentro de un diálogo cultural y económico se destacan como factores clave para la aceleración de las relaciones. La UNESCO ha reconocido tanto la cocina italiana como el caftán marroquí como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, subrayando el respeto y la valoración mutua de ambas naciones.
Actualmente, cerca de 7.000 ciudadanos italianos residen en Marruecos, cifra que se ve ampliamente superada por los flujos turísticos hacia ciudades como Marrakech, Meknes, Fez, Essaouira, Tánger, Casablanca y Rabat, destinos que reflejan la diversidad y hospitalidad del Reino.
