Rue20 Español/Rabat
El régimen argelino ha expresado su «lamento» tras el anuncio del Reino Unido de su apoyo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara.
La declaración británica, realizada durante una rueda de prensa conjunta entre el ministro de Asuntos Exteriores británico, David Lammy, y su homólogo marroquí, Nasser Bourita, este domingo, ha generado una nueva ola de críticas por parte de Argelia.
Lammy calificó la propuesta marroquí como «la más realista y creíble» para la resolución del conflicto, lo que provocó una rápida respuesta de Argelia.
En un comunicado, el régimen argelino argumentó que el Reino Unido «nunca ha presentado la propuesta marroquí como base para la negociación» y acusó a Marruecos de intentar «imponer un hecho consumado colonial».
Argelia también intentó minimizar la importancia del respaldo británico, señalando que Londres «no ha reconocido explícitamente la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara».
Esta estrategia, similar a la empleada tras la declaración de apoyo de Francia a la posición marroquí, busca contrarrestar el creciente aislamiento diplomático de Argelia en este asunto.
Analistas señalan que la reacción argelina, carente de propuestas concretas, contrasta con el creciente apoyo internacional a la iniciativa de autonomía marroquí.
Mientras Marruecos consolida su posición diplomática, Argelia se aferra a un discurso cada vez menos efectivo, limitándose a denunciar lo que considera una «ocupación» y apoyando al Frente Polisario, cuya influencia —tanto sobre el terreno como política— se encuentra debilitada.
El comunicado argelino ha sido percibido por algunos observadores como un nuevo síntoma de la frustración del régimen argelino ante los avances diplomáticos de Rabat en el conflicto artificial del Sáhara marroquí.
La «perspicacia» y la «sabiduría» de la diplomacia marroquí, según algunos expertos, contrastan con la falta de iniciativas por parte de Argelia, que se ve cada vez más aislada en el escenario internacional.
