Rue20 Español/Rabat
El territorio marroquí vive desde este martes una fase de calor extremo que llevará los termómetros hasta los 47 grados en algunas provincias del sur, según el boletín de vigilancia de nivel naranja difundido por la Dirección General de Meteorología (número 2026/128). El fenómeno se prolongará al menos hasta el jueves 9 de julio y obliga a las autoridades sanitarias a reiterar las recomendaciones habituales para las poblaciones más expuestas.
Este nuevo repunte térmico no es un hecho aislado: Marruecos ya había registrado alertas naranjas similares a finales de mayo, cuando las máximas llegaron a los 45 grados en ciudades como Larache, Uezán, Fez, Kenitra, Beni Melal y Essauir , y a comienzos de julio, cuando más de nueve ciudades superaron los 40 grados en un episodio previo. La sucesión de estos episodios a lo largo del verano confirma una tendencia de calor recurrente y cada vez más intenso en el Reino.
De acuerdo con los datos oficiales correspondientes al lunes, un total de catorce ciudades marroquíes sobrepasaron la barrera de los 40 grados. Esmara se situó a la cabeza con 47 grados, seguida de cerca por Taroudant y Marrakech, ambas con 44,9 grados. En el extremo opuesto, el litoral mostró un comportamiento mucho más suave: Rabat marcó 34,5 grados, Casablanca 33,2 y Tan-Tan, la más fresca del listado, 30,2 grados —una brecha que ilustra el contraste habitual entre el interior desértico y la costa atlántica.
Para los próximos dos días, el boletín meteorológico sitúa las temperaturas más severas, de entre 45 y 47 grados, en Aousserd, Oued Eddahab, Bojador, Assa-Zag, Esmara, Tata y Zagora. Un escalón por debajo, entre 43 y 45 grados, se ubican Marrakech, Beni Mellal, Kenitra, Settat, Taroudant y una decena de provincias más del centro y el norte. Las zonas costeras de Temara, Salé, El Jadida e Ifrane serán las más templadas, con máximas de entre 33 y 38 grados.
Uno de los aspectos más preocupantes del episodio es la persistencia de temperaturas mínimas elevadas durante la noche, de entre 25 y 32 grados en el interior y el sur del país, lo que reduce el margen de recuperación térmica para la población, especialmente para los colectivos vulnerables. Meteorología prevé, no obstante, un descenso gradual a partir del jueves en las llanuras del norte y del centro, así como en el sur, antes de que el calor vuelva a repuntar a comienzos de la próxima semana en el sureste y las provincias saharianas.
La Dirección General de Meteorología insiste en evitar la exposición solar durante las horas centrales del día, mantener una hidratación constante y prestar especial atención a menores, personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas, además de seguir de cerca las actualizaciones de los boletines oficiales ante la evolución del fenómeno.
