Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
España sobrevivió al pulso ibérico y estará en los cuartos de final del Mundial 2026. La Roja derrotó por 1-0 a Portugal en un encuentro de máxima igualdad que parecía destinado a resolverse en la prórroga, hasta que Mikel Merino cambió el destino del partido con un gol en el minuto 90 que silenció a la afición portuguesa y puso fin al sueño mundialista de Cristiano Ronaldo.
El choque respondió poco a las expectativas desde el primer minuto. España monopolizó la posesión y buscó imponer su estilo de juego a través de largas circulaciones, mientras Portugal apostó por un planteamiento más vertical, tratando de explotar los espacios y la experiencia de su capitán, Cristiano Ronaldo.
Las ocasiones, sin embargo, fueron escasas durante buena parte del encuentro. La defensa portuguesa resistió cada intento español y los de Roberto Martínez también dispusieron de momentos para inquietar la portería rival, aunque sin la precisión necesaria para romper el equilibrio.
Cuando el reloj se acercaba al final y todo apuntaba a treinta minutos más de batalla, apareció el héroe inesperado. Mikel Merino irrumpió en el área en el minuto 90 para firmar el único gol del partido y desatar la celebración de una selección española que encontró el premio a su insistencia en el instante más decisivo.
El pitido final confirmó la clasificación de España a los cuartos de final y certificó la eliminación de una Portugal que luchó hasta el último segundo, pero que vuelve a despedirse del Mundial con la amarga sensación de haber estado a un paso de forzar la prórroga.
La Roja mantiene intacto su sueño de conquistar el título y da un nuevo paso en su camino hacia la gloria, mientras el combinado luso pone punto final a su aventura mundialista tras caer en uno de los enfrentamientos más esperados de los octavos de final.
