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La selección marroquí, única africana en cuartos de final, se embolsa 31,5 millones de dólares y lidera el reparto continental del torneo más lucrativo de la historia.
El Mundial 2026, la primera edición con 48 selecciones participantes, ha pasado a la historia no solo por su formato revolucionario, sino también por su espectacular dotación económica.
La FIFA ha repartido 871 millones de dólares en premios, la cifra más alta jamás destinada a una Copa del Mundo y casi el doble de los 440 millones que se distribuyeron en Catar 2022. Un incremento que refleja el crecimiento exponencial de los ingresos por derechos audiovisuales, patrocinadores y venta de entradas para un torneo que se ha disputado por primera vez en tres países: Estados Unidos, Canadá y México.
De esa montaña de dinero, el continente africano sale con un botín histórico. Las diez selecciones africanas que lograron el billete para la cita mundialista recibirán en conjunto 154 millones de dólares. Y en lo más alto de esa lista, con diferencia, se encuentra Marruecos.
La selección marroquí no solo fue la única representante africana en alcanzar los cuartos de final, sino también la última del continente en permanecer en competición. Ese mérito deportivo tiene su reflejo en las arcas de la Real Federación de Fútbol de Marruecos: 31,5 millones de dólares, la cifra más alta entre todas las naciones africanas.
Este montante se compone de los 19 millones de dólares correspondientes al premio por alcanzar los cuartos de final, a los que se suman los 10 millones de la prima de clasificación universal y los 2,5 millones de la ayuda para preparación que la FIFA garantiza a cada una de las 48 selecciones participantes. En total, todas las selecciones clasificadas han tenido asegurado un ingreso mínimo de 12,5 millones de dólares.
La gesta marroquí, que ya en 2022 había sido la primera selección africana en alcanzar unas semifinales, confirma a los Leones del Atlas como la gran potencia emergente del fútbol continental.
El resto de selecciones africanas han percibido las siguientes cantidades, en función de su rendimiento:
· Egipto, eliminado en octavos de final: 17,5 millones de dólares
· Senegal, Argelia, República Democrática del Congo, Cabo Verde, Costa de Marfil, Sudáfrica y Ghana, eliminados en dieciseisavos de final: 13,5 millones de dólares cada uno
· Túnez, eliminado en la fase de grupos tras caer ante Suecia (5-1), Japón (4-0) y Países Bajos (3-1): 10,5 millones de dólares
La escala oficial de premios por rendimiento, que se suma a las primas fijas de participación y preparación, ha quedado establecida de la siguiente manera:
· Dieciseisavos de final: 11 millones de dólares
· Octavos de final: 15 millones de dólares
· Cuartos de final: 19 millones de dólares
· Semifinales: 25 millones de dólares
· Cuarto puesto: 27 millones de dólares
· Tercer puesto: 29 millones de dólares
· Subcampeón: 33 millones de dólares
· Campeón: 50 millones de dólares
La victoria marroquí en las arcas africanas no es casualidad. Es el resultado de un proyecto futbolístico sólido, de una generación de jugadores talentosos y de una federación que ha sabido invertir en estructura y formación. Como bien señalan los analistas, avanzar en el torneo no solo significa un logro deportivo, sino también recursos que pueden destinarse al desarrollo del fútbol juvenil, infraestructuras y programas de capacitación. Un círculo virtuoso que Marruecos ha sabido poner en marcha.
Mientras el mundo del fútbol mira hacia la gran final del 19 de julio, Marruecos puede sentirse orgulloso: no solo ha sido el mejor equipo africano sobre el césped, sino también el mejor recompensado en la historia del torneo. Un triunfo doble que consolida al país como referente indiscutible del fútbol en el continente.
