Rue20 Español/Rabat
El ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, afirmó este lunes en Rabat que la credibilidad de un proceso electoral no puede considerarse plena si excluye a una parte de la población, destacando la necesidad de una participación inclusiva como pilar de legitimidad democrática.
Durante la inauguración de la quinta edición del Ciclo de formación de observadores electorales de la Unión Africana (UA), copresidida junto al comisario de Asuntos Políticos, Paz y Seguridad de la UA, Bankolé Adeoye, el ministro insistió en que sectores como las mujeres, los jóvenes y las personas con discapacidad deben estar representados en los procesos electorales. Según explicó, su inclusión no debe responder a una lógica simbólica, sino constituir un elemento esencial para reforzar la calidad y la legitimidad de los comicios.
Bourita destacó que esta iniciativa formativa refleja “la tenacidad de una visión y la madurez de una ambición continental”, al tiempo que marca cinco años de cooperación sostenida entre Marruecos y la Unión Africana. En este marco, subrayó que el ciclo contribuye a la construcción de una África más estable, pacífica y soberana, en línea con las orientaciones estratégicas del Rey Mohammed VI.
El responsable de la diplomacia marroquí señaló que esta formación responde a una convicción firme: la consolidación de la democracia en el continente depende de capacidades africanas autónomas, con observadores formados, independientes y comprometidos. Asimismo, elogió el liderazgo de Bankolé Adeoye, al que atribuyó un papel clave en el éxito de esta asociación.
Desde su lanzamiento, el programa ha permitido formar en Rabat a cerca de 400 observadores electorales procedentes de 53 países africanos, representando a las cinco regiones del continente. De este total, el 65 % son mujeres y el 85 % jóvenes, cifras que, según Bourita, reflejan un esfuerzo consciente por promover una participación amplia y diversa.
En su intervención, el ministro también alertó sobre los desafíos emergentes en el ámbito electoral derivados de la era digital, como los deepfakes, la desinformación algorítmica y el uso indebido de la inteligencia artificial. En este contexto, hizo hincapié en la necesidad de anticipar estos riesgos y dotar a los observadores africanos de herramientas adecuadas para enfrentarlos.
Por último, destacó la contribución del Seminario-diálogo sobre la democracia y las elecciones en África, organizado conjuntamente con el Policy Center for the New South, cuya tercera edición aborda la digitalización de la democracia desde una perspectiva estratégica, con especial atención al papel de la juventud y la inteligencia artificial en un mundo en transformación.
