Rue20 Español/El Aaiún
En una declaración que ha resonado con fuerza en los círculos diplomáticos, Staffan de Mistura, Enviado Personal del Secretario General de la ONU para el Sáhara marroquí, ha identificado a Marruecos y Argelia como los principales actores en la diferendo del Sáhara, dejando de lado la narrativa tradicional que presentaba el conflicto como una presunta “lucha de liberación entre Marruecos y el Polisario”.
Durante una entrevista con el Instituto para los Estudios de Política Internacional (ISPI), De Mistura afirmó estar trabajando para «evitar un conflicto ligado a una tensión entre dos naciones en particular, Marruecos y Argelia, y un grupo llamado Polisario».
Esta referencia al Polisario como un «grupo», y no como un «pueblo» o «movimiento de liberación», marca un cambio significativo en el discurso diplomático y pone de manifiesto el papel crucial de Argelia en el conflicto artificial.
Esta declaración, aunque breve, desmonta la narrativa argelina que ha presentado al Polisario como el supuesto ”representante de los saharauis”. Implícitamente, De Mistura reafirma lo que muchos observadores internacionales han sostenido durante años: que el Polisario es un instrumento de la política exterior argelina, utilizado para ejercer presión sobre Marruecos.
La afirmación de De Mistura se alinea con las recientes resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, que han instado repetidamente a Argelia a participar activamente en la búsqueda de una solución política.
La resolución 2756, adoptada en 2024, menciona a Argelia cinco veces, exhortándola a sentarse a la mesa de negociaciones junto a Marruecos, Mauritania y el Polisario.
La ausencia de Argelia en la votación de esta resolución, un hecho sin precedentes para un miembro no permanente del Consejo, subraya la creciente presión internacional sobre el país magrebí para que asuma su responsabilidad en el conflicto artificial.
El impulso diplomático actual, reconocido por la propia ONU, favorece la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara. La resolución 2756 «acoge con satisfacción el impulso reciente e insta a aprovecharlo para alcanzar una solución política mutuamente aceptable».
Esta declaración refuerza la idea de que la autonomía, bajo soberanía marroquí, es la opción más viable para resolver el conflicto artificial .
La postura de Argelia, que rechazó las resoluciones del Consejo de Seguridad en 2021 y 2022, confirma su papel central en el diferendo regional.
Su reticencia a participar en las negociaciones directas con Marruecos, prefiriendo presentarse como un mero «observador», carece de credibilidad ante la comunidad internacional.
Incluso dentro de la Unión Africana, la percepción dominante es que Argelia y Marruecos son los verdaderos protagonistas. Fuentes diplomáticas africanas confirman que el Polisario es visto como una «cortina de humo» y que la resolución del conflicto depende de un diálogo directo entre Argelia y Marruecos.
Ante esta nueva realidad, la propuesta de un diálogo directo entre Rabat y Argel cobra mayor relevancia. SM el Rey Mohamed VI, en su discurso del Trono del 29 de julio de 2025, reiteró su llamado a un diálogo “franco y responsable” con Argelia, ofreciendo una oportunidad para superar el estancamiento y alcanzar una solución “consensuada” que “salve la cara a todas las partes”.
La declaración de De Mistura, junto con el creciente apoyo internacional al plan de autonomía marroquí, presiona a Argelia a asumir su responsabilidad en el conflicto y a considerar seriamente la posibilidad de un diálogo directo con Marruecos.
