Rue20 Español/Rabat
La presidenta del Grupo Banco Europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño, ha aterrizado este lunes en Rabat para emprender su primera visita oficial al Reino al frente de la institución financiera de la Unión Europea, una agenda de tres días que arranca con un anuncio de calado: la entidad aspira a superar los 700 millones de euros en inversiones en Marruecos durante 2026.
La cifra, confirmada por la propia Calviño en una entrevista concedida a la MAP, no es baladí. Supone la constatación de que la cooperación financiera entre Rabat y la Unión Europea atraviesa «una clara fase de aceleración», en palabras de la máxima responsable del BEI. Y es que, en los últimos cinco años, el volumen de financiación del Grupo en el Reino se ha triplicado. Un impulso que se sustenta sobre una trayectoria de casi medio siglo: desde que el BEI iniciara sus operaciones en Marruecos en 1979, ha movilizado más de 12.000 millones de euros en sectores estratégicos.
Proyectos que cambian el mapa
Detrás de esa cifra global se esconden proyectos que han redefinido el paisaje económico y social del país. La propia Calviño ha puesto el foco en algunos de los más emblemáticos: el puerto de Tánger Med, el complejo solar de Ouarzazate, la Universidad Euromediterránea de Fez y el cable submarino de fibra óptica Medusa.
Este último, un sistema de más de 8.700 kilómetros que conectará las dos orillas del Mediterráneo, ya ha tocado tierra en Nador el pasado diciembre, posicionando a Marruecos como un nodo digital de primer orden.
La presidenta del BEI ha explicado que esta dinámica responde a una «fuerte convergencia» de prioridades entre el Reino y la UE. No se trata solo de grandes infraestructuras; el foco está también en la modernización de redes de transporte, el apoyo al sector privado y, de manera muy significativa, en la educación y la escolarización en zonas rurales, con especial atención a las niñas.
La visita de Calviño, que se prolongará hasta el 1 de julio, no se limita a los anuncios. Su agenda incluye un diálogo de alto nivel con la ministra de Economía y Finanzas, Nadia Fettah, para evaluar los frutos de esta asociación y explorar nuevas vías de colaboración. También está prevista una visita a una escuela pública de Rabat, donde asistirá a una actuación de jóvenes del proyecto “Morocco 88”, una iniciativa que pone de relieve el compromiso del BEI con la juventud y la educación.
De cara al futuro, Calviño ha situado la relación con Marruecos en un contexto aún más amplio. En 2027, el BEI asumirá la presidencia de los bancos multilaterales de desarrollo. Un rol desde el que, según ha avanzado, quiere promover precisamente el modelo de asociaciones «ganar-ganar» que, a su juicio, encarna la cooperación con Marruecos: un vínculo basado en la confianza, la alineación de prioridades y la obtención de resultados tangibles. El objetivo, ha remachado, es acompañar la transformación económica del Reino de forma más rápida y ambiciosa, conectando la transición energética, la competitividad industrial y la integración con Europa.
