Rue20 Español/Rabat
Amnistía Internacional (AI) denunció, ayer jueves, la intensificación de la represión del gobierno argelino contra la disidencia pacífica en internet, con detenciones arbitrarias y juicios injustos que resultan en largas penas de prisión.
La organización de derechos humanos acusa a las autoridades de intentar «aplastar todas las formas de expresión y descontento» online contra el régimen.
Activistas y periodistas, blanco de la represión
Un nuevo informe de AI documenta al menos 23 casos de activistas y periodistas detenidos o condenados en los últimos cinco meses por su apoyo a la campaña de protesta «Manich Radhi» (No estoy satisfecho), iniciada en diciembre de 2024 para denunciar la deteriorada situación socioeconómica y las restricciones a los derechos humanos en Argelia.
«El enfoque represivo que las autoridades argelinas están adoptando contra la actividad en línea es alarmante y debe cesar», declaró Heba Morayef, directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África.
«Nada justifica la detención de personas simplemente por expresar su descontento con las circunstancias políticas y sociales», aseguró.
El informe detalla la investigación de AI sobre nueve casos específicos de activistas y periodistas perseguidos por expresar sus opiniones en internet.
Siete de ellos han sido condenados a penas de prisión que oscilan entre los 18 meses y los cinco años, cinco fueron sometidos a juicios sumarios sin las garantías de un proceso justo, y otros enfrentan detención o prohibiciones de escribir y viajar.
Juicios sumarios y largas condenas
«Esta reciente ola de detenciones arbitrarias demuestra la determinación de las autoridades argelinas de aplastar cualquier forma de disidencia online», afirmó Morayef, exigiendo la liberación inmediata de todos los detenidos por ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión y la apertura de investigaciones independientes sobre las violaciones de derechos humanos.
El informe de AI se basa en el análisis de sentencias judiciales, documentos legales, publicaciones en redes sociales de las víctimas, entrevistas con 11 fuentes y reportes de prensa.
Entre los casos documentados, se destaca la condena de Soheib Debaghi y Mehdi Benaissa a 18 meses de prisión por lanzar la campaña «Manich Radhi«.
Tras un juicio sumario, Debaghi fue condenado por «publicar información que perjudica el interés nacional» e «incitación a una reunión no armada», mientras que Benaissa fue acusado de «ocultar a una persona con el fin de obstruir la justicia».
El poeta y activista Mohamed Tadjadit fue condenado a cinco años de prisión y una fuerte multa, tan solo cuatro días después de su detención, por poemas y publicaciones en redes sociales con la etiqueta #Manich_Radhi.
AI exige el fin de la represión y la liberación de los detenidos
Otros casos incluyen la condena de Belaid Cherif a cuatro años de prisión por publicaciones en redes sociales en apoyo a la campaña, la detención de Fadhila Hammas por publicaciones políticas en Facebook (quien enfrenta una posible condena de tres años), la condena de Abla Khemari Derama a tres años de prisión (uno suspendido) por criticar la situación social en el sur de Argelia, y las duras penas de prisión y multas impuestas a Massinissa Lakhal por su actividad en Facebook.
La represión también se extiende a los periodistas. Abdelouahab Moualk fue condenado a 18 meses de prisión por una publicación en Facebook, mientras que Mustapha Bendjama fue puesto bajo supervisión judicial con prohibición de viajar y publicar.
Amnistía Internacional recuerda que, desde el inicio del Hirak en 2019, las autoridades argelinas han instrumentalizado el sistema judicial para silenciar la disidencia pacífica, provocando una grave erosión de los derechos civiles y políticos en el país.
