Rue20 Español/ Fez
Walid El Moumen
Con el final del mandato del presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, aproximándose, muchos se preguntan sobre sus logros tanto a nivel regional como internacional.
En este artículo, examinaremos los logros del presidente desde su investidura en 2019, después de un período de protestas conocido como ‘Hirak’, que duró varios meses y que rechazó otra candidatura del expresidente Abdelaziz Bouteflika.
El actual mandatario argelino ascendió al trono de El Mouradia en medio de una situación caótica, exacerbada por la inesperada muerte del jefe de Estado Mayor, Ahmed Gaïd Salah, en circunstancias desconocidas, después de haber sido el hombre número 1 en la República de Argelia.
Tebboune hizo historia en la región al convertirse en uno de los líderes más polémicos de su tiempo; durante su mandato descencadenó conflictos con un gran número de Estados.
Tensión con Libia de Khalifa Haftar

El presidente del vecino oriental inauguró su palmarés con la escalada que experimentó su país con Libia de Khalifa Haftar; este cerró la frontera con Argelia y la designó como “Zona Militar”, apenas unos días después de las declaraciones del presidente Tebboune a Al Jazeera, donde destacó el papel de su país en evitar la caída de la capital, Trípoli, en manos de Haftar en 2019.
La suspensión de las relaciones diplomáticas con Marruecos

Tebboune no esperó mucho tiempo para abrir otro frente; pocos meses después, se dirigió hacia el oeste apuntando a Marruecos. En aquel momento, Argel suspendió sus relaciones diplomáticas con Rabat, atribuyéndole la responsabilidad de los incendios forestales, aunque el Reino siguió esta catástrofe natural con gran dolor y pesar, mostrando su disposición para poner sus aviones Canadair al servicio del país vecino.
Sin embargo, tras darse cuenta de que el motivo detrás de esta decisión era ridículo, Tebboune optó por atribuir la suspensión de las relaciones entre Argelia y Marruecos al proceso de normalización de Marruecos con Israel. Y para iluminar su imagen, argumentó que esta acción es una fuente de discordia que afecta los intereses de la República en la región.
El boicot de España

Tras Marruecos, llegó el turno de España, con la que interrumpió sus relaciones bilaterales debido al acercamiento entre la Moncloa y el Palacio Real en Rabat. Argelia no pudo aceptar el giro histórico del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en lo que respecta a la cuestión del Sáhara marroquí.
Este acto llevó al régimen militar a retirar su embajador y convocarlo para consultas. Sin embargo, esta medida no produjo los resultados esperados por Argelia, y finalmente el embajador argelino regresó sin condiciones, ya que a pesar de todo esto, Sánchez reiteró su apoyo a la fórmula marroquí de autonomía para el Sahara durante su visita a Rabat en febrero pasado.
La pérdida de los papeles con Egipto

Por otro lado, el motor de Abdelmadjid no se detuvo ahí; cosechó la enemistad de varios Estados, entre ellos Egipto, debido a una alianza con Etiopía. Este país se encuentra en una situación contenciosa con el régimen de Abdelfattah Sissi por el embalse del Renacimiento, que obstaculiza el flujo del Nilo hacia el mar Mediterráneo.
El fracaso en el Sahel

Durante el mandato de Tebboune, Argelia marcó un fracaso diplomático irremediable en la región del Sahel, especialmente después de que el gobierno de transición de Malí condenara los actos inamistosos y los casos de hostilidad e injerencia en los asuntos internos del país por parte de las autoridades argelinas, que «atentan contra la seguridad nacional y la soberanía de Malí«. Así, se hizo con una relación contenciosa gratis con Bamako, la cual aboga por la estabilidad en la región.
Para no salir de esta zona, es importante señalar el ‘caso Níger‘, el país que convocó al embajador argelino, Mehdi Ben Khadda, para conversar sobre el trato inhumano de Argelia a los migrantes irregulares. Este acto provocó una indignación por parte de las autoridades nigerinas, lo que profundiza la brecha diplomática entre ambos países, sobre todo después de la caída del régimen de Abdellah Bazoum, a quien Argelia abogó por su regreso al cargo presidencial.
Injerencia en África Central

Tebboune y su régimen no se conformaron con el Sahel, ya que extendieron su influencia hasta la República Democrática del Congo. Allí están fomentando la hostilidad mediante su apoyo a grupos armados en la frontera entre Ruanda y el Congo. En febrero pasado, la viceministra del Congo recibió al embajador de Argelia en Kinshasa, Bouzid Yazid, para solicitar aclaraciones sobre la visita del Jefe de Estado Mayor del Ejército Nacional Popular, Said Chengriha, a Ruanda.
La disputa con Emiratos Árabes Unidos

Por último, este extenso historial de tensiones diplomáticas provocadas por el régimen de Abdelmadjid Tebboune puede concluirse con la polémica de Emiratos Árabes Unidos. Este país fue duramente criticado por Tebboune, acusándolo de dirigir sus fondos hacia zonas de conflicto en varios países, incluyendo Libia, Sudán y otros.
El mandatario argelino aprovechó su entrevista emitida por los canales estatales para atacar implícitamente a Abu Dabi, atribuyéndole el deterioro de las relaciones diplomáticas de su país con Malí, destacando su presencia e influencia en toda la región.
Las relaciones entre los Emiratos Árabes Unidos y Argelia se han vuelto cada vez más tensas, lo que presagia una gran crisis diplomática y política entre los dos países, como se evidenció en San Petersburgo, Rusia, cuando el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohammed ben Zayed Al Nahyan, se negó a reunirse y hablar con Abdelmadjid Tebboune al margen del Foro Económico Internacional de San Petersburgo.
