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En un movimiento que refuerza los lazos bilaterales y subraya el creciente apoyo internacional a la posición marroquí, la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, ha recibido este miércoles en su local partidario de San Isidro (Lima) al embajador del Reino de Marruecos, Amin Chaoudri, en una reunión que marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países.
El encuentro, cargado de simbolismo diplomático, se produce días después de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamara oficialmente a Fujimori como presidenta electa, tras obtener el 50,135 % de los votos válidos en la segunda vuelta del pasado 7 de junio, con un estrecho margen de 49.641 sufragios sobre su contrincante. La líder de Fuerza Popular, que asumirá el cargo el próximo 28 de julio, será la primera mujer en ocupar la Presidencia de la República del Perú.
La presidenta electa, Keiko Fujimori, recibió al embajador del Reino de Marruecos, quien le entregó el mensaje de felicitación de Su Majestad el Rey Mohammed VI, mediante el cual le transmite sus cordiales saludos, sus deseos de éxito y su voluntad de seguir fortaleciendo las… pic.twitter.com/xAR1iQ1ohA
— Oficina de la Presidenta Electa (@ope_peru) July 14, 2026
Durante la audiencia, el embajador Chaoudri hizo entrega a la mandataria electa de un mensaje de felicitación de Su Majestad el Rey Mohammed VI, en el que el Monarca expresa sus más calurosas felicitaciones por la confianza depositada en ella por el pueblo peruano y transmite sus deseos de éxito en su mandato. En su misiva, el Rey destaca las excelentes relaciones de amistad, respeto mutuo y valores compartidos que unen a ambos pueblos.
Por su parte, la presidenta electa manifestó su firme voluntad de fortalecer las relaciones bilaterales y abrir una nueva etapa de cooperación, diálogo y coordinación en temas de interés común. Fuentes cercanas a la transición indican que Fujimori ha mostrado un interés especial en profundizar los vínculos económicos y políticos con el Reino de Marruecos, un socio estratégico en el norte de África.
En un gesto de gran relevancia geopolítica, Keiko Fujimori reiteró su respaldo a la integridad territorial del Reino de Marruecos y a su soberanía plena sobre las provincias del sur. La líder peruana manifestó su adhesión total a la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada el 31 de octubre de 2025, que califica la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara como «la solución más viable» al conflicto.
Esta resolución, aprobada con 11 votos a favor y ninguna abstención en contra, renueva el mandato de la MINURSO y establece el Plan de Autonomía presentado por Marruecos en 2007 como la base principal para las negociaciones. El texto supone un hito en la comunidad internacional al reconocer que la autonomía bajo soberanía marroquí es el camino más realista para alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable.
La postura de Fujimori no es casual. En abril de 2025, durante una visita a Marruecos al frente de una delegación peruana, la entonces presidenta del partido Fuerza Popular recorrió la región de Dajla-Ued Edahab y quedó «impresionada por las riquezas naturales de la región y la hospitalidad de sus habitantes». En aquella ocasión, ya avanzó su respaldo al desarrollo y la integridad territorial del Reino.
La agenda diplomática de Fujimori también incluyó una reunión con el embajador de Emiratos Árabes Unidos en Perú, Ibrahim Salem Humaid Ali Alalawi, quien le hizo entrega de una carta de felicitación del presidente Mohamed bin Zayed Al Nahyan. Este encuentro subraya el fortalecimiento de los lazos de hermandad entre Perú y una de las principales potencias de Oriente Medio, que además es uno de los socios comerciales más importantes del país sudamericano en la región.
En el ámbito interno, Fujimori recibió al excandidato presidencial Jorge Nieto Montesinos, con quien abordó asuntos de seguridad ciudadana —una de las principales promesas de su campaña— y la preparación del país ante el fenómeno de El Niño, un desafío climático recurrente que amenaza la infraestructura y la economía peruana.
Con estos movimientos diplomáticos, Keiko Fujimori envía un mensaje claro al mundo: su Gobierno apostará por una política exterior pragmática, que consolide alianzas con países clave como Marruecos y que se alinee con el consenso internacional reflejado en las resoluciones de Naciones Unidas. Para el Reino de Marruecos, el respaldo de la futura presidenta peruana representa un espaldarazo más a su estrategia diplomática y un reconocimiento explícito de su soberanía sobre el Sáhara.
