Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
Gianni Infantino ya tiene un ojo puesto en la gran final del Mundial 2026 entre España y Argentina y otro en el futuro de la Federación Internacional de Fedración Asociación. El presidente del organismo, que apenas se ha perdido encuentros durante el torneo, estará presente este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey para presenciar el partido por el título, pero al mismo tiempo trabaja discretamente en su continuidad al frente del fútbol mundial.
La próxima elección presidencial de la FIFA está prevista para marzo de 2027 y tendrá como sede la ciudad de Rabat, una decisión que muchos interpretan como un gesto hacia Marruecos. El Reino será uno de los organizadores del Mundial de 2030 junto a España y Portugal, además de perfilarse como el principal aspirante a acoger la final de esa edición.
Por el momento, Infantino no tiene un rival confirmado. Ninguna de las 211 federaciones miembro de la FIFA ha presentado oficialmente una candidatura alternativa, lo que abre la posibilidad de que el dirigente suizo se presente sin oposición.
No obstante, la UEFA continúa explorando la posibilidad de impulsar un candidato propio. Las relaciones entre el organismo europeo y la FIFA atraviesan un momento de tensión, por lo que desde Europa se estudian diferentes perfiles capaces de competir por la presidencia.
Entre los nombres que han comenzado a sonar destaca el de Nasser Al-Khelaïfi, presidente del Paris Saint-Germain. Su influencia dentro del fútbol internacional, su estrecha relación con la UEFA, su liderazgo en la Asociación Europea de Clubes (ECA) y el respaldo que le otorga el peso de Qatar en el fútbol asiático lo convierten en un dirigente con credenciales para aspirar al máximo cargo de la FIFA.
Sin embargo, esa posibilidad parece lejana. Según informaciones publicadas por RMC Sport, el dirigente catarí no tiene intención de abandonar sus responsabilidades al frente del PSG para iniciar una carrera hacia la presidencia de la FIFA.
Fuentes cercanas a Al-Khelaïfi calificaron las especulaciones de infundadas y aseguraron que el mandatario «no tiene ninguna ambición ni interés en presentarse», añadiendo que seguirá colaborando con las instituciones del fútbol europeo e internacional desde su posición actual.
La celebración del Congreso de la FIFA en Rabat, donde Gianni Infantino buscará la reelección, vuelve a situar a Marruecos en el centro de las grandes decisiones del fútbol mundial. La elección de la capital marroquí como sede de unos comicios tan importantes ha sido interpretada por muchos como una nueva muestra del creciente peso institucional del país dentro de la FIFA, en un momento en el que también aspira a albergar la final del Mundial de 2030.
Aunque la sede del partido decisivo aún no ha sido anunciada oficialmente, los últimos movimientos dentro del máximo organismo del fútbol alimentan la percepción de que Marruecos gana terreno frente a España. Con cada paso, el Reino de Marruecos refuerza su candidatura para acoger el encuentro más importante del torneo, mientras las opciones españolas parecen perder fuerza en la carrera por la gran final del Mundial 2030.
