Rue20 Español/Monterrey
El duelo de este martes en el Estadio Monterrey (02:00 hora marroquí) enfrenta a dos selecciones que llegan con inercias muy distintas: los neerlandeses no pierden ante rivales africanos en mundiales desde 1978, mientras los Leones del Atlas buscan su segundo pase consecutivo a octavos
La fase de grupos ya es historia. El Mundial 2026 entra en su fase decisiva con un cruce que trasciende lo puramente deportivo: Marruecos y Países Bajos se citan en los dieciseisavos de final con el billete a octavos en juego. Pero más allá de la tabla y los goles, hay un puñado de números que dibujan un escenario fascinante.
El factor «racha»
Países Bajos llega con un dato que pesa: no conoce la derrota ante selecciones africanas en Copas del Mundo. Llevan seis enfrentamientos invictos contra rivales del continente, y su última caída en tiempo regular se remonta a la final de Sudáfrica 2010 ante España . Desde entonces, acumulan 15 partidos sin perder. Una estadística que, aunque no determina el desenlace, alimenta la confianza de un vestuario que ya ha demostrado en el grupo F por qué es uno de los favoritos.
Marruecos, por su parte, busca escribir su propia página. Tras las históricas semifinales de Catar 2022, los Leones del Atlas aspiran a encadenar su segunda presencia consecutiva en octavos de final . Nada mal para una selección que hace cuatro años revolucionó el fútbol africano.
El conjunto dirigido por Mohamed Ouahbi certificó su pase como segundo del Grupo C con siete puntos, igualado con Brasil . Empataron en su debut ante la Canarinha (1-1), resolvieron con solvencia ante Escocia (1-0) con un gol tempranero de Ismael Saibari a los 71 segundos, y sentenciaron ante Haití (4-2) con una exhibición ofensiva. La solidez defensiva y la velocidad al contraataque han sido sus señas de identidad .
Países Bajos, líder del Grupo F con los mismos siete puntos, ha hecho gala de su apellido ofensivo: diez goles en tres partidos. Un empate ante Japón (2-2), una goleada a Suecia (5-1) y un triunfo ante Túnez (3-1) que confirmó su poderío .
Si hay algo que une a estas dos selecciones es una curiosa coincidencia: sus tres enfrentamientos previos acabaron con el mismo marcador, 2-1. Países Bajos se impuso en el Mundial de 1994 con goles de Dennis Bergkamp y Bryan Roy ; Marruecos tomó revancha en un amistoso de 1999; y los neerlandeses volvieron a ganar en Agadir en 2017 . El balance favorece a la Orange con dos victorias, pero el precedente más reciente, con Nathan Ake y Memphis Depay aún en el recuerdo, avisa de lo igualado de la contienda .
El choque enfrenta dos escuelas opuestas: el fútbol de posesión y presión alta neerlandés contra la organización defensiva y las transiciones rápidas de Marruecos. La defensa de los Leones del Atlas, liderada por Yassine Bounou bajo palos, tendrá su prueba de fuego ante una delantera que ha promediado más de tres goles por partido. Pero los marroquíes confían en su experiencia en los grandes escenarios y en la calidad individual de jugadores como Achraf Hakimi o el propio Saibari para dar la sorpresa .
El ganador se medirá en octavos a Canadá el 4 de julio en Houston. Antes, Monterrey será testigo de un duelo que promete emociones y, sobre todo, el fin de alguna de estas rachas históricas.
