Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La eliminación de Sudáfrica en los dieciseisavos de final del Mundial de 2026 dejó un profundo sabor amargo en el combinado dirigido por Hugo Broos. Más allá de la derrota por 1-0 frente a Canadá, el seleccionador belga confesó que dentro del vestuario existía una ilusión compartida: superar esa ronda para reencontrarse con Marruecos en los octavos de final, en un duelo que consideraban una oportunidad para volver a medir fuerzas con los Leones del Atlas.
Tras el encuentro, Broos reconoció que tanto él como sus futbolistas soñaban con ese enfrentamiento ante la selección marroquí, apoyándose en los antecedentes favorables de Sudáfrica frente al conjunto marroquí. Sin embargo, admitió que pensar en el siguiente rival antes de superar el obstáculo de Canadá terminó siendo un error. «Queríamos enfrentarnos a Marruecos, pero primero había que ganar a Canadá. Al no conseguirlo, ese partido quedó solo como un sueño», dijo.
El experimentado entrenador también aprovechó para elogiar el nivel del combinado canadiense, verdugo de Sudáfrica en esta edición del torneo. A su juicio, Canadá posee las herramientas necesarias para competir de tú a tú con cualquiera de los grandes aspirantes al título.
Broos destacó especialmente la velocidad, la fortaleza física y la mentalidad competitiva del conjunto norteamericano, cualidades que, según explicó, podrían convertirlo en un rival muy peligroso para quien salga vencedor del atractivo cruce entre Marruecos y Países Bajos.
De esta manera, el seleccionador belga cerró su participación en el Mundial con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad única, no solo de avanzar en el torneo, sino también de protagonizar un enfrentamiento que toda Sudáfrica esperaba frente a una selección marroquí que continúa consolidándose como una de las grandes potencias del campeonato.
