Rue20 Español/Rabat
El jefe del Gobierno, Aziz Akhannouch, afirmó este miércoles que la Visión ilustrada de Mohammed VI ha permitido a Marruecos transformar sus desafíos en oportunidades de progreso, consolidando un modelo de desarrollo que equilibra la potencia económica con la justicia social.
Durante su intervención ante el Parlamento reunido en sesión plenaria conjunta, el responsable del Ejecutivo subrayó que esta orientación estratégica se sustenta en la correlación entre el rendimiento económico y la preservación de la equidad social, situando al ciudadano en el centro de las políticas públicas. Según explicó, este enfoque busca garantizar la dignidad de los ciudadanos y reforzar su papel dentro del Estado de derecho y de las instituciones.
Akhannouch destacó que esta Visión Real ha impulsado un auge en múltiples ámbitos, posicionando al Reino como un país emergente y un modelo regional de resiliencia e innovación. En este sentido, señaló que Marruecos se ha consolidado como un socio internacional fiable tanto en su entorno euromediterráneo como en el africano y a escala global.
El jefe del Gobierno atribuyó esta proyección internacional al papel pionero del país en la lucha contra el terrorismo y el extremismo, así como a su contribución activa a la seguridad regional. Este contexto, añadió, ha favorecido avances diplomáticos significativos en relación con la integridad territorial del Reino y el creciente respaldo internacional a la iniciativa de autonomía.
En este marco, subrayó que la cuestión del Sáhara ha registrado progresos “sin precedentes” durante el reinado de Mohammed VI, gracias al apoyo de potencias internacionales como Estados Unidos, Francia, Reino Unido y España, además de numerosos países árabes y africanos. Asimismo, recordó que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 2797, que considera la iniciativa de autonomía como una base seria y realista para una solución política.
El dirigente también puso en valor el modelo de desarrollo impulsado desde 2015 en las provincias del sur, basado en grandes proyectos estructurantes que han contribuido a consolidar estos territorios como polos de inversión, crecimiento y estabilidad.
Por otra parte, destacó el fortalecimiento del anclaje africano de Marruecos a través de iniciativas destinadas a desarrollar la fachada atlántica del continente y a reforzar la cooperación regional. En este contexto, el Ejecutivo ha trabajado para acompañar este proceso mediante el refuerzo de las capacidades de los países del Sahel y el impulso de relaciones basadas en el beneficio mutuo.
Según concluyó Akhannouch, este enfoque refleja el compromiso del Reino de construir un espacio africano y mediterráneo más integrado, interconectado y próspero.
