Rue20 Español/Rabat
El ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin, ha agradecido públicamente, hoy martes, a las autoridades marroquíes la reciente interpelación de 16 personas implicadas en graves delitos, en una operación que evidencia la solidez de la cooperación judicial bilateral.
La cooperación en materia de seguridad y justicia entre el Reino de Marruecos y la República Francesa ha alcanzado un nuevo hito. El ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin, confirmó este martes a través de su cuenta en la red social X la detención en Marruecos de 16 individuos vinculados a una organización criminal dedicada a actividades delictivas de gran calado. El propio guardián de los Sellos galo ha subrayado que entre los arrestados figuran tanto ciudadanos franceses como personas con doble nacionalidad, lo que ha activado un doble mecanismo judicial en el marco de los convenios bilaterales.
🇫🇷🇲🇦 Suite à notre collaboration renforcée et à nos divers échanges, je remercie nos amis marocains qui ont récemment procédé à l'interpellation de 16 individus impliqués dans des actes criminels graves dont des trafics de stupéfiants en bande organisée, des meurtres, des…
— Gérald DARMANIN (@GDarmanin) July 21, 2026
«Tras nuestra colaboración reforzada y nuestros diversos intercambios, agradezco a nuestros amigos marroquíes que recientemente han procedido a la detención de 16 individuos implicados en actos criminales graves, entre los que se incluyen tráficos de estupefacientes en banda organizada, asesinatos, estafas y blanqueo de capitales», escribió Darmanin en su mensaje. El titular francés de Justicia ha calificado la operación como una «gran operación» y ha insistido en que esta colaboración «reforzada» entre Rabat y París es fundamental para «la seguridad de nuestros dos países».
La operación, cuyos detalles operativos no han sido desvelados, ha puesto de manifiesto la complejidad jurídica que envuelve la cooperación internacional.
Darmanin ha explicado que, para los ciudadanos franceses detenidos, las autoridades galas ya han iniciado las solicitudes de extradición correspondientes. Sin embargo, para aquellos individuos que poseen la doble nacionalidad —francesa y marroquí—, el procedimiento es diferente: al no ser posible su extradición a Francia, las autoridades francesas han formalizado «denuncias oficiales» ante la justicia marroquí para que sean «perseguidos y juzgados por las autoridades marroquíes».
Este doble cauce procesal se sustenta en los convenios de asistencia judicial en materia penal que vinculan a ambos países. El más relevante es la Convención de Asistencia Judicial en Materia Penal firmada en Rabat el 18 de abril de 2008, que establece los mecanismos de cooperación, extradición y denuncia oficial. Un protocolo adicional, suscrito el 6 de febrero de 2015, vino a completar este marco legal.
Este exitoso operativo se suma a una serie de acciones conjuntas que ambos países han llevado a cabo en los últimos meses, demostrando la eficacia de los servicios de seguridad marroquíes. La Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) ha sido protagonista en varias ocasiones de arrestos de sospechosos buscados por órdenes internacionales de detención en casos de narcotráfico, blanqueo de capitales y crimen organizado transnacional.
El pasado mes de junio, la policía marroquí ya detuvo a 11 personas —entre ellas seis franco-marroquíes, tres belgo-marroquíes, un marroquí-neerlandés y un ciudadano francés— que eran buscadas por las justicias de Francia, Bélgica y Países Bajos. Diez de esos detenidos estaban sujetos a notificaciones rojas de Interpol. Más recientemente, el 9 de julio, la policía judicial de Casablanca arrestó a un ciudadano francés de 37 años que contaba con un mandato de arresto internacional por delitos de estafa, robo de vehículos y blanqueo de capitales.
El refuerzo de los lazos judiciales entre Rabat y París no es un hecho aislado, sino que responde a una hoja de ruta trazada desde hace meses. El pasado mes de febrero, Darmanin realizó una visita oficial a Marruecos los días 2 y 3 de febrero, donde junto a su homólogo marroquí, Abdelatif Ouahbi, selló un nuevo plan de acción de cooperación judicial para el período 2026-2028. Este acuerdo, que fue calificado por ambas partes como histórico, buscaba precisamente «reforzar la cooperación judicial entre los dos países».
El propio Darmanin había elogiado con anterioridad la eficacia de los servicios marroquíes, por ejemplo, tras la detención en Marrakech de dos franceses sospechosos de haber ayudado a Mohamed Amra a evadirse en mayo de 2024.
El ministro francés concluyó su mensaje en X con un agradecimiento que trasciende lo meramente protocolario: «Gracias, una vez más, a las autoridades marroquíes por esta cooperación judicial contra el crimen organizado y por la seguridad de nuestros dos países en el marco de esta gran operación». Unas palabras que, leídas en clave diplomática, confirman que la cooperación judicial hispano-marroquí no solo es un instrumento eficaz contra la delincuencia, sino también un pilar estratégico de las relaciones bilaterales.
Marruecos, bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, ha consolidado su posición como socio fiable y activo en la lucha contra todas las formas de criminalidad organizada. La DGSN, con su capacidad operativa y su red de cooperación internacional, sigue demostrando que la seguridad del Reino es también la seguridad de sus vecinos y aliados.
