Rue20 Español/Rabat
El jefe del Gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, y el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, presiden en Rabat la primera sesión de la Alta Comisión Mixta desde 2019, en un contexto de relaciones bilaterales sin precedentes tras el respaldo de París a la soberanía marroquí sobre el Sáhara.
La capital del Reino acoge hoy un hito mayúsculo en la historia de las relaciones entre Marruecos y Francia. El jefe del Gobierno, Aziz Akhannouch, mantiene conversaciones con el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, al frente de la XV Reunión de Alto Nivel (RAN) entre ambos países, el primer encuentro de esta naturaleza que se celebra desde 2019, según un comunicado al que tiene acceso Rue20 Español.

El viaje de Lecornu, que aterrizó el miércoles por la noche en el aeropuerto de Rabat-Salé, adquiere una relevancia simbólica extraordinaria: se trata de su primer desplazamiento oficial al extranjero desde que asumió el cargo. Acompañado por una delegación de doce ministros, entre ellos el titular de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, y el de Interior, Laurent Nuñez, el jefe del Ejecutivo galo ha elegido Rabat como destino inaugural, «una muestra del peso que ambos países conceden a sus relaciones bilaterales».
El encuentro de hoy es el principal mecanismo institucional de seguimiento de la Asociación de Excepción Reforzada que sellaron Su Majestad el Rey Mohammed VI y el presidente Emmanuel Macron durante la visita de Estado del mandatario francés a Marruecos en octubre de 2024. Dicha declaración, según recordó Akhannouch al inicio de las conversaciones, «abrió una nueva etapa en las relaciones entre ambos países» y constituye el pilar sobre el que se asienta la nueva dinámica bilateral.
La RAN se celebra «para consolidar el partenariado de excepción reforzado que une a Marruecos y Francia, bajo el liderazgo de los dos Jefes de Estado», tal como subrayó la oficina del jefe del Gobierno marroquí en un comunicado.
Los trabajos se centrarán en evaluar los avances de los compromisos adquiridos al más alto nivel e identificar nuevos proyectos estructurantes en ámbitos como la economía, la inversión, las infraestructuras, la transición energética, el transporte, la transformación digital y la formación.
El Sáhara marroquí, eje del acercamiento
Este fortalecimiento sin precedentes de los lazos políticos no es casualidad. La reunión de alto nivel se produce en un contexto marcado por «la evolución histórica de la posición francesa respecto a la cuestión del Sáhara marroquí». El reconocimiento por parte de Emmanuel Macron de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara en el verano de 2024 transformó radicalmente unas relaciones que arrastraban años de tensiones diplomáticas.
Francia ha reiterado recientemente que «el presente y el futuro del Sáhara se inscriben en la soberanía de Marruecos», un respaldo que coloca a París en sintonía con la postura de otras grandes potencias y que ha sido recibido con satisfacción en Rabat.
La elección de Marruecos como socio estratégico preferente en la región no es baladí. El Reino es el primer cliente y proveedor de Francia en el continente africano, con un intercambio comercial que alcanzó un récord de 14.800 millones de euros. Además de los asuntos económicos, la agenda de la RAN incluye la cooperación en materia de seguridad, la lucha contra el crimen organizado y las amenazas transnacionales, así como la migración, con el objetivo de articular un marco que combine la seguridad con una mayor movilidad legal para estudiantes y profesionales.
La visita de Lecornu no solo consolida el acercamiento político, sino que sienta las bases para una cooperación aún más estrecha. Los observadores señalan que este encuentro podría allanar el camino para una futura visita de Su Majestad el Rey Mohammed VI a París. Asimismo, ambos gobiernos trabajan en la firma de un tratado que establezca un partenariat «excepcional» franco-marroquí, cuyo anuncio se realizó en principio la pasada primavera.
Con la celebración de esta XV Reunión de Alto Nivel, Marruecos y Francia no solo revitalizan un mecanismo institucional clave, sino que demuestran que la Asociación de Excepción Reforzada impulsada por el Rey Mohammed VI y el presidente Macron es ya una realidad tangible. El Reino, bajo el liderazgo de su Soberano, sigue cosechando los frutos de una diplomacia que ha sabido convertir el respaldo internacional a su integridad territorial en el motor de una alianza estratégica renovada con una de las potencias más influyentes del mundo.
