Rue20 Español/Rabat
La decimoquinta Reunión de Alto Nivel entre Marruecos y Francia, celebrada este jueves en Rabat, ha sellado el momento más álgido del renovado entendimiento bilateral. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, que encabeza una delegación de doce ministros en su primer viaje oficial al extranjero desde su llegada a Matignon, ha desvelado el gran hito que aguarda a ambas naciones: la próxima visita de Estado de Su Majestad el Rey Mohammed VI a París, que culminará con la firma de un «tratado de amistad excepcional».
«El sentido de nuestra presencia hoy aquí, acompañados por un número tan importante de ministros, es impulsar un verdadero salto cualitativo en nuestra relación bilateral», declaró Lecornu durante su intervención, en la que subrayó que este encuentro prepara «el camino para otra etapa muy importante que esperamos con gran interés».
El jefe del Ejecutivo galo explicó que el futuro tratado irá «más allá de la Asociación Estratégica Excepcional Reforzada» acordada durante la visita de Estado del presidente Emmanuel Macron a Marruecos en octubre de 2024. Según fuentes cercanas a las negociaciones, este acuerdo histórico -el primero de su tipo que Francia suscribe con un país no europeo- reemplazará el marco de la Celle-Saint-Cloud de 1955 para establecer una relación «de igual a igual» entre Rabat y París.
La reunión de este jueves, copresidida por Lecornu y el jefe del Gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, supone la primera cita de este formato desde 2019 y llega tras años de tensiones diplomáticas que quedaron definitivamente enterradas con el respaldo explícito de París a la soberanía marroquí sobre el Sáhara en el verano de 2024. Aquel movimiento, que supuso un giro en la política francesa en el Magreb, ha sido interpretado en Rabat como un reconocimiento al papel estabilizador del Reino en la región.
«Este es un momento decisivo porque todos conservamos en la memoria la histórica visita que el presidente de la República realizó aquí en octubre de 2024 por invitación de Su Majestad el Rey Mohammed VI», recordó Lecornu, quien también destacó la intensa actividad diplomática desplegada desde entonces: cerca de veinte ministros marroquíes han viajado a Francia y dieciséis ministros franceses han visitado el Reino.
Los trabajos de la comisión mixta han abordado asuntos de seguridad, la lucha contra el terrorismo y las crisis internacionales, ámbitos en los que «la coordinación de los esfuerzos diplomáticos de nuestros dos países» resulta esencial. En el terreno económico, se espera la firma de una quincena de acuerdos que abarcan desde la interconexión eléctrica hasta proyectos ferroviarios, pasando por asociaciones en el sector de la defensa.
La próxima cumbre mundial de fútbol de 2030, que Marruecos coorganizará, se perfila además como un catalizador de inversiones, con las multinacionales francesas listas para participar en la modernización de las infraestructuras del Reino. Lecornu insistió en que el salto cualitativo en las relaciones bilaterales «beneficia tanto a nuestros dos países como a terceros», incluyendo la relación con la Unión Europea y los intereses comunes en el continente africano.
Con la visita real a París en el horizonte -prevista para el próximo otoño-, Marruecos y Francia se preparan para escribir un nuevo capítulo de su historia común, cimentado en el respeto mutuo y en una visión compartida del Mediterráneo y África. El tratado de amistad que sellará ese vínculo se presenta como el mayor espaldarazo diplomático al liderazgo del Reino en la región.
