Rue20 Español/Rabat
La decimoquinta sesión de la Reunión de Alto Nivel, copresidida por los jefes de Gobierno de ambos países, ha escenificado la plena ejecución de la «asociación excepcional reforzada» impulsada por el Rey Mohammed VI y el presidente Emmanuel Macron, con la firma de una quincena de acuerdos que abarcan desde infraestructuras y defensa hasta educación y cultura.
La capital marroquí ha sido hoy escenario de un hito en las relaciones bilaterales hispano-francesas con la celebración de la XV Reunión de Alto Nivel entre Marruecos y Francia, un encuentro que ha culminado con la firma de una quincena de acuerdos y memorandos de entendimiento en sectores estratégicos. Bajo la presidencia del jefe del Gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, y del primer ministro francés, Sébastien Lecornu —quien realiza su primer desplazamiento al extranjero desde su toma de posesión en otoño de 2025—, la reunión supone la primera materialización gubernamental del nuevo marco político acordado por ambas jefaturas de Estado.
El encuentro, que ha congregado a 22 ministros de ambos países, se inscribe en la consolidación del «partenariado de excepción reforzado» que une al Reino de Marruecos y la República francesa bajo el liderazgo del Rey Mohammed VI y del presidente Emmanuel Macron. Una relación que, como recordó Akhannouch en la rueda de prensa posterior, «ya no se basa únicamente en la profundidad de los vínculos históricos entre ambos países, sino que responde a una visión estratégica compartida sustentada en una clara convergencia política, una confianza renovada y una ambición común para afrontar los grandes desafíos de nuestro tiempo».
Infraestructuras y agua, pilares de la cooperación
Entre los acuerdos de mayor calado destaca el protocolo de cooperación para activar la financiación de la línea de alta velocidad ferroviaria entre Kenitra y Marrakech, suscrito por la ministra marroquí de Economía y Finanzas, Nadia Fettah Alaoui, junto con el ministro francés de Economía, Roland Lescure, y la directora de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) en Marruecos, Catherine Bonnaud. Este proyecto, que extiende la red de alta velocidad del Reino más allá de la línea Tánger-Casablanca, constituye uno de los ejes de la modernización de las infraestructuras marroquíes y refuerza la posición de Marruecos como polo de conectividad en el norte de África.
En el ámbito hídrico, ambos países firmaron una declaración complementaria para confirmar la puesta en marcha de la cooperación en el sector del agua, un ámbito de máxima prioridad para Marruecos. El Reino ha impulsado en los últimos años un ambicioso Plan Nacional del Agua que incluye la construcción de la denominada «Autopista del Agua» y la instalación de sistemas de riego avanzados en más de 555.000 hectáreas. La cooperación francesa, que ya se ha materializado en proyectos como la construcción de una desaladora cerca de Rabat con capacidad para abastecer a más de 9 millones de habitantes, adquiere ahora una dimensión estratégica renovada.
Defensa y seguridad: Cooperación sin precedentes
El capítulo de defensa ha sido otro de los grandes protagonistas de la jornada. En el marco de la visita de la ministra francesa de las Fuerzas Armadas y Veteranos, se firmaron un Acuerdo Técnico y un Memorando de cooperación en el ámbito de la industria de defensa. Estos documentos sientan las bases para una colaboración más estrecha en materia de armamento y tecnología militar, un terreno en el que se han mencionado posibles acuerdos para el suministro de submarinos de la clase Scorpène.
En el terreno de la seguridad, el primer ministro francés elogió la cooperación entre los servicios marroquíes y franceses en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, la trata de personas y la inmigración irregular. Lecornu afirmó que «la confianza mutua entre ambos países ha permitido lograr éxitos operativos sin precedentes» y anunció la intención de elevar esta cooperación mediante la firma de un acuerdo global de seguridad en los próximos meses. Marruecos y Francia comparten intereses comunes en el fortalecimiento de la estabilidad regional, especialmente en el espacio del Sahel.
Educación, cultura y cooperación institucional
En el ámbito educativo, el ministro marroquí de Educación Nacional, Mohamed Saad Berrada, y la ministra delegada francesa encargada de la Francofonía, Éléonore Caroit, firmaron una declaración de intenciones sobre la enseñanza del árabe, la historia y la geografía en los centros educativos franceses establecidos en Marruecos, un gesto de reconocimiento a la identidad cultural del Reino.
La cooperación cultural se ha visto reforzada con una declaración de intenciones para impulsar los intercambios culturales y otra destinada a potenciar la cooperación en el ámbito del cine y la industria audiovisual en África. Asimismo, se suscribió un acuerdo de asociación entre el Instituto del Mundo Árabe y el Ministerio marroquí de Juventud, Cultura y Comunicación, así como un memorando de cooperación entre el Instituto Hassan II de Agronomía y Veterinaria y el Centro Francés de Cooperación Internacional en Investigación Agrícola.
En el sector postal, Barid Al-Maghrib y La Poste francesa firmaron un acuerdo de colaboración, mientras que en el ámbito de la aviación civil se rubricó un programa de trabajo trilateral para reforzar la cooperación técnica.
El respaldo francés al Sáhara marroquí, piedra angular
La cuestión del Sáhara ha estado presente en el trasfondo de la reunión. El primer ministro francés reiteró que Francia permanece «al lado de Marruecos con total lealtad y fidelidad», subrayando la importancia decisiva que esta cuestión reviste para Rabat. Lecornu reafirmó que el apoyo de París a la soberanía marroquí sobre el Sáhara en el marco del plan de autonomía constituye «una posición firme, irreversible y que no cambiará».
Este respaldo, expresado por el presidente Emmanuel Macron en julio de 2024, puso fin a una crisis diplomática que se extendió entre 2021 y 2024 y allanó el camino para la visita de Estado del mandatario francés a Rabat en octubre de ese mismo año. Desde entonces, las relaciones bilaterales han experimentado un fortalecimiento sin precedentes. Como señaló Hasni Abidi, director del Centro de Estudios e Investigación sobre el Mundo Árabe y Mediterráneo de Ginebra, «las relaciones son ahora excelentes; el objetivo es cosechar los frutos».
El primer ministro francés avanzó que ambos países trabajan en la preparación de un tratado bilateral que será el primero que Francia firme con un Estado no perteneciente a la Unión Europea. Lecornu calificó este instrumento como un «tratado de amistad sin precedentes» y expresó su deseo de que la próxima visita de Estado del Rey Mohammed VI a Francia —cuya fecha aún no ha sido anunciada— culmine con su rúbrica.
Francia, que sigue siendo el principal socio económico y financiero de Marruecos, mientras que el Reino es el primer cliente y proveedor africano de Francia, aspira a ser un «puerto de anclaje» para la relación de Marruecos con la Unión Europea. «Debemos llevar nuestra relación a una nueva dimensión, no solo entre nosotros, sino también de cara a los demás», afirmó Lecornu.
Los acuerdos firmados este jueves complementan los 22 acuerdos estratégicos, valorados en cerca de 10.000 millones de euros, suscritos en octubre de 2024 en presencia del Rey Mohammed VI y del presidente Emmanuel Macron. Según Akhannouch, en menos de un año se han celebrado más de 40 visitas y encuentros de alto nivel, movilizando a gobiernos, instituciones, agentes económicos y sociedad civil en torno a un único objetivo: dar una traducción concreta a la asociación excepcional reforzada entre Marruecos y Francia.
La XV Reunión de Alto Nivel de Rabat no solo consolida una alianza estratégica que atraviesa su momento más álgido, sino que sienta las bases para una nueva etapa en la que Marruecos y Francia aspiran a construir juntos el futuro mediante proyectos económicos ambiciosos, cooperación en seguridad y una alianza política que trasciende el marco tradicional de las relaciones bilaterales.
