Rue20 Español/Rabat
El sector aeroportuario europeo ha lanzado una advertencia urgente sobre una inminente escasez de combustible para aviones, que podría materializarse en las próximas tres semanas.
ACI Europe, la organización que representa a los aeropuertos de la Unión Europea, ha alertado que esta situación podría paralizar la conectividad aérea y generar graves perjuicios a la economía del continente.
La crisis, exacerbada por el conflicto en Oriente Medio, amenaza con ensombrecer la temporada alta de verano, un periodo crucial para los estados miembros que dependen del turismo y el tráfico aéreo.
El principal detonante de esta situación es la parálisis del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, como consecuencia de las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán. Antes del conflicto, este estrecho era transitado por el 20% del petróleo mundial. A pesar de que se alcanzó un alto el fuego de dos semanas, el paso permanece bloqueado, manteniendo los precios del crudo cerca de los 100 dólares por barril.
El impacto financiero de esta crisis es significativo. El precio del combustible en Estados Unidos casi se ha duplicado, pasando de 2.50 dólares a 4.88 dólares por galón en poco más de un mes. Ante esta situación, aerolíneas como SAS ya han anunciado la cancelación de 1,000 vuelos para el mes de abril, mientras que Ryanair y Lufthansa están considerando reducir su capacidad o inmovilizar aeronaves.
Esta situación pone en riesgo una industria que genera cerca de un billón de dólares en Producto Interno Bruto (PIB) y sustenta 14 millones de empleos, afectando directamente la estabilidad laboral y económica de miles de trabajadores del sector.
La asociación del sector ha instado a la Unión Europea a priorizar el suministro estable de combustible como parte de su respuesta a la crisis energética. La conectividad aérea no solo es esencial para el transporte, sino también un motor clave para la generación de ingresos fundamentales para la recuperación económica.
De no normalizarse pronto el paso por el estrecho de Ormuz, el sector se enfrentará a una escasez sistémica que obligará a una reconfiguración drástica de los viajes internacionales y afectará los presupuestos de las familias a nivel mundial.
