Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
El centrocampista de la Roma, pieza clave en el engranaje de los Leones del Atlas, firma números de élite en la faceta defensiva y se postula como uno de los grandes descubrimientos de la cita norteamericana.
No es un mediático delantero ni un extremo de regate desbordante. Sin embargo, Neil El Aynaoui se ha ganado un lugar en el foco mediático del Mundial 2026 a base de inteligencia táctica, despliegue físico y una fiabilidad defensiva que ya pocos discuten. El hijo de la leyenda del tenis marroquí Younes El Aynaoui está escribiendo su propia historia sobre el césped, y los números le respaldan con contundencia.
Con cuatro partidos disputados a sus espaldas, el centrocampista de la AS Roma acumula 10 entradas (tackles) exitosas de 13 intentos, lo que le sitúa en el tercer puesto de la clasificación oficial de la FIFA en este apartado estadístico, solo superado por el paraguayo Juan Cáceres y el alemán Felix Nmecha. Dentro de la selección marroquí, El Aynaoui lidera con claridad las estadísticas defensivas, consolidándose como el primer escudo de una medular que ha sabido competir de tú a tú con potencias mundiales.
Si hay un partido que ha consagrado al marroquí como un jugador de otra dimensión, ese fue el vibrante duelo de octavos de final ante Países Bajos. Titular durante los 120 minutos de un choque de alta intensidad, El Aynaoui se convirtió en el auténtico dueño del centro del campo.
Los datos de Opta Analyst revelan una actuación sobresaliente: 156 toques de balón, 134 pases completados de 138 intentados y un 97% de acierto en la distribución. Se trata del segundo mejor registro de pases completados por un jugador en un solo partido de este Mundial, únicamente por detrás del argentino Leandro Paredes, que completó 153 contra Jordania. Además, en labores defensivas firmó un pleno de 3 entradas exitosas en 3 intentos y 6 balones recuperados, demostrando que su aportación va mucho más allá de la mera destrucción del juego rival.
El diario deportivo español Marca no ha tardado en rendirse a sus virtudes. En recientes crónicas, el rotativo ha definido al internacional marroquí como una auténtica «máquina de recuperar balones» y ha destacado su madurez táctica, algo poco habitual en un jugador de 25 años. Su irrupción en el torneo también le ha valido un espectacular ascenso en los FIFA Power Rankings: el centrocampista escaló 211 posiciones hasta situarse en el 11º puesto del apartado defensivo tras su actuación ante Escocia, un salto que evidencia el impacto de sus prestaciones sobre el terreno de juego.
El buen hacer del centrocampista no ha pasado desapercibido en el mercado de fichajes. Según revelan medios italianos, Manchester United y Liverpool han puesto sus ojos en el ex del RC Lens, impresionados por su disciplina defensiva y sus cualidades atléticas. La Roma, que pagó 23,5 millones de euros por su traspaso hace apenas un año, ve cómo la inversión se revaloriza partido a partido.
Nacido en Nancy en 2001 y criado entre Francia y Barcelona, Neil podía haber seguido los pasos de su padre, Younes, leyenda del tenis marroquí que llegó a ser número 14 del ranking ATP. Pero él eligió el fútbol, y el Mundial 2026 está demostrando que fue la decisión acertada. «No es un volante de fuegos artificiales, sino un futbolista de crecimiento sostenido», describe un perfil sobre su trayectoria, aludiendo a un estilo que combina escuela técnica, orden táctico y constancia competitiva.
Mientras Marruecos se prepara para el duelo de cuartos de final ante Canadá en el NRG Stadium de Houston, El Aynaoui se presenta como uno de los baluartes de una selección que aspira a repetir —o incluso superar— la gesta de 2022. El hijo de la raqueta ha cambiado la pelota amarilla por el balón de cuero, y en esta Copa del Mundo ha demostrado que su apellido ya no necesita presentación.
