Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
Un informe elaborado por Khaled Lemkecher, coordinador general de la final de la Copa Africana de Naciones 2025 en Marruecos, ha introducido nuevos elementos que podrían resultar determinantes en el procedimiento abierto ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), en el marco del caso relativo a la presunta retirada de la selección de Senegal durante el partido.
El documento apunta directamente a la cadena de decisiones que desembocó en el abandono temporal del terreno de juego, atribuyendo al seleccionador senegalés, Pape Bouna Thiaw, la instrucción de retirar a los jugadores hacia el vestuario tras las protestas derivadas de una decisión arbitral en el minuto 97.
Según el informe, en torno a las 07:31 de juego efectivo, el encuentro quedó interrumpido momentáneamente a raíz de las intensas protestas del conjunto senegalés tras la señalización de un penalti. La situación, descrita como de “extrema severidad”, derivó en una escalada de tensión tanto en el campo como en las gradas.
Lemkecher sostiene que, en ese contexto, el entrenador senegalés habría ordenado a sus jugadores dirigirse al vestuario, una instrucción que se ejecutó de manera colectiva y que, según la documentación, constituye un elemento clave para la consideración jurídica del episodio como “abandono del partido”.
El informe subraya que la salida del terreno de juego no fue individual ni aislada, sino una decisión conjunta del equipo en medio del caos, lo que llevó a la comisión de apelación de la Confederación Africana de Fútbol a interpretar los hechos como una retirada, con la consiguiente declaración de derrota para Senegal.
Uno de los elementos destacados del documento es la actuación del capitán Sadio Mané, quien permaneció sobre el césped en un intento de frenar la decisión colectiva. Según el informe, el jugador habría solicitado la intervención de miembros del cuerpo técnico para intentar revertir la salida del equipo y lograr la reanudación del encuentro.
En el plano jurídico, el texto enfatiza que una instrucción directa del entrenador para abandonar el partido constituye un factor agravante frente a una decisión espontánea de los jugadores, lo que refuerza la interpretación de “retirada” en el expediente.
El caso, ahora en manos del Tribunal de Arbitraje Deportivo, gira en torno a una cuestión central: si el posterior regreso de los jugadores al terreno de juego tras la interrupción puede anular el acto inicial de abandono o si, por el contrario, la salida del campo constituye por sí misma una infracción definitiva de las normas.
En este contexto, el informe de Lemkecher se perfila como un elemento de peso en el procedimiento, al aportar una reconstrucción detallada de los hechos y al fijar la responsabilidad de la decisión de retirada en un nivel técnico y disciplinario superior, a la espera del fallo final del TAS.
