Rue20 Español/Rabat
Marruecos anunció este jueves su compromiso de desplegar un hospital de campaña y personal de seguridad en la Franja de Gaza, en el marco de la primera Junta de la Paz, reunido en la capital estadounidense.
El anuncio fue realizado por el ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, durante la sesión inaugural del organismo internacional, creado a principios de este año por el presidente estadounidense Donald Trump.
Bourita señaló que el Reino “creará un hospital de campaña en Gaza y participará en programas de lucha contra el discurso de odio y de promoción de la coexistencia”; y añadió que Marruecos está “dispuesto a desplegar fuerzas de seguridad, policía y oficiales superiores en el sector”.
La Junta de la Paz, aprobado por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU en noviembre de 2025, forma parte de la arquitectura política diseñada para supervisar la transición en Gaza, junto con una administración local, un ejecutivo territorial y la fuerza internacional de estabilización. La reunión de Washington coincidió con un contexto de frágil cese al fuego, vigente desde el 10 de octubre, y con la persistencia de combates esporádicos en el enclave.
Durante la sesión, el comandante de la fuerza internacional, el general estadounidense Jasper Jeffers, confirmó la participación de cinco países —Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania— en el envío de tropas, mientras que Egipto y Jordania se comprometieron a formar unidades policiales. Indonesia asumirá la función de adjunto al mando de la fuerza.
En paralelo, el jefe de la diplomacia turca, Hakan Fidan, declaró que Turquía está “dispuesta a contribuir a la fuerza de seguridad que será desplegada en Gaza”. Las autoridades marroquíes reafirmaron su disposición a proporcionar oficiales de policía para apoyar la misión internacional y la administración de seguridad del territorio.
El presidente Trump calificó la reunión como “la más importante” y expresó su intención de “trabajar para lograr la paz en Gaza y garantizar un futuro mejor a su población”, destacando que los Estados participantes deberían anunciar compromisos financieros superiores a los cinco mil millones de dólares destinados a la reconstrucción y al despliegue de miles de efectivos en la región.
La participación de Marruecos combina asistencia médica, apoyo policial y cooperación internacional, integrándose en un dispositivo que busca encuadrar la fase post-conflicto en Gaza, aunque algunos observadores advierten que podría marginalizar los mecanismos tradicionales de las Naciones Unidas.
