Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) mantiene estrategias diferentes con las ciudades españolas que aspiran a albergar partidos del Mundial 2030, según informan fuentes oficiales y recientes movimientos institucionales.
Mientras que con Valencia existe una sintonía clara, con Vigo se percibe indiferencia, y con A Coruña y Las Palmas se adopta una actitud de espera a la conclusión de las obras en sus estadios.
El debate sobre las sedes se intensificó tras la renuncia de Málaga en julio de 2025, que dejó un vacío en la lista de ciudades seleccionadas inicialmente. Desde entonces, las reacciones de la RFEF ante las candidaturas han mostrado matices significativos.
Valencia parece contar con un apoyo decidido dentro de la RFEF, según indican varios medios españoles. Rafael Louzán, dirigente gallego de la federación, ha visitado recientemente las obras del Nou Mestalla y ha asegurado que la ciudad “no se va a quedar sin ser sede del Mundial”, calificando como “tremendamente injusta” su eventual exclusión.
Louzán también coincidió con el nuevo presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, en la importancia de que Valencia, “la tercera ciudad de España”, tenga presencia en el torneo.
La postura de la RFEF hacia Vigo contrasta fuertemente con la de Valencia. A pesar de las gestiones legales y la insistencia del Concello para ocupar la plaza vacante, la federación ha mantenido una respuesta distante: “el proceso de elaboración de la candidatura culminó hace meses”, argumentan desde la RFEF, describiéndolo como un procedimiento “cerrado y común a todas las federaciones anfitrionas”.
El alcalde Abel Caballero ha denunciado que la RFEF “nos quiere engañar porque no quieren que Vigo sea sede” y aseguró que continuará “dando la batalla” por la ciudad.
Por su parte, A Coruña y Las Palmas mantienen una posición de espera, a la expectativa del avance de las obras en sus estadios, Riazor y Gran Canaria.
En A Coruña, la constitución de una comisión municipal de seguimiento de la candidatura representa el único avance tangible. En Las Palmas, los trabajos se han limitado a la demolición de la Torre Este y la Torre de Control Este, sin que se haya iniciado la remodelación de las gradas ni definido el plan para los clubes locales durante las obras.
La FIFA y la RFEF han decidido posponer cualquier cambio respecto a las sedes hasta después del verano de 2026, momento en el que evaluarán el grado de cumplimiento de cada ciudad. Según los resultados de esa revisión, se determinará si será necesario realizar ajustes o modificaciones en la lista final de sedes.
