Rue20 Español/Tánger
Los servicios de la Seguridad Nacional marroquí desplegados en el complejo portuario de Tánger Med abortaron durante la pasada madrugada una operación de tráfico ilegal de medicamentos de alto riesgo.
La intervención, que se saldó con la incautación de 14.245 comprimidos de sustancias psicotrópicas, pone de manifiesto la sofisticación de las redes dedicadas al contrabando transfronterizo en el Estrecho, según varias fuentes.
El dispositivo se activó cuando los agentes sometieron a una inspección exhaustiva a un camión de matrícula marroquí dedicado al transporte internacional de mercancías. El vehículo había arribado minutos antes a la dársena marroquí procedente de un puerto español, a bordo de uno de los ferries que cubren la ruta diaria entre ambas orillas del Mediterráneo.
Según las mismas fuentes, fue durante el reconocimiento táctico, en el que participaron unidades cinológicas especializadas, cuando los perros adiestrados alertaron sobre la presencia de sustancias prohibidas en el interior de la estructura del camión. Los registros posteriores permitieron localizar un doble fondo en el que se ocultaban 11.145 comprimidos de Rivotril y 3.100 de Trankimazine, dos benzodiacepinas cuyo uso recreativo se ha disparado en los últimos años en el norte de África, donde son la base de mezclas como el conocido «karkubi».
El conductor, un ciudadano marroquí cuya identidad no ha trascendido, fue puesto inmediatamente bajo custodia policial. Las mismas fuentes confirman que el detenido se encuentra a disposición del Ministerio Público, que ha abierto diligencias para desmantelar la posible red logística que opera detrás de este envío. El objetivo de las pesquisas, tal y como han señalado los responsables del caso, es determinar el alcance de la organización y sus eventuales ramificaciones tanto en el territorio nacional como en el extranjero.
Esta actuación se suma a la batería de operaciones que las autoridades marroquíes vienen desplegando en los principales puntos de entrada del país para frenar el flujo de estupefacientes y psicotrópicos. El puerto de Tánger Med, principal enclave comercial del Reino y puerta de acceso al continente europeo, se ha convertido en un escenario clave en la lucha contra el crimen organizado, donde la colaboración entre la Seguridad Nacional y los servicios de Aduanas resulta fundamental para interceptar este tipo de cargamentos ilegales.
El decomiso de este tipo de fármacos, de venta controlada en farmacias pero altamente adictivos cuando se consumen sin supervisión médica, representa un golpe directo a las mafias que trafican con la salud pública, un fenómeno que las fuerzas de seguridad combaten con insistencia en el marco de su estrategia de seguridad integral.
