Rue20 Español/Rabat
El Gobierno de España confirmó el refuerzo de su sistema de gestión de la migración y el asilo para hacer frente a la presión migratoria y al aumento de las solicitudes de protección internacional, con especial énfasis en la cooperación con los países de origen y tránsito, entre ellos Marruecos.
La estrategia incluye el desarrollo de las relaciones bilaterales, el despliegue de personal de seguridad, la creación de centros de coordinación conjuntos y el suministro de apoyo técnico y material.
Según fuentes oficiales, estas medidas han permitido frustrar más de 15.000 intentos de cruce irregular desde África durante los primeros meses del año pasado.
El Ejecutivo, encabezado por Pedro Sánchez, detalló estas acciones en una respuesta escrita al Senado sobre la eventual presencia de agentes de Frontex en la ciudad de Melilla y los compromisos bilaterales con Marruecos en materia de vigilancia fronteriza.
España subrayó que participa activamente en las asociaciones estratégicas impulsadas por la Unión Europea, así como en iniciativas regionales como la Declaración de Rabat y el Pacto para el Mediterráneo.
No obstante, precisó que Frontex enfrenta limitaciones para desplegar capacidades preventivas plenas debido a la ausencia de acuerdos con países de origen y tránsito de la migración irregular hacia las Islas Canarias, condición indispensable para otorgarle competencias ejecutivas en dichos territorios.
El Gobierno español señaló, además, que la presión migratoria procedente de África tiene un carácter estructural, vinculado principalmente a factores socioeconómicos y a la inestabilidad del contexto de seguridad internacional.
En este contexto, Madrid destacó el papel del Reino de Marruecos como socio clave en la lucha contra la migración irregular. La cooperación bilateral, enmarcada en el Ministerio del Interior, se orienta a prevenir los flujos irregulares y a combatir las redes de trata de seres humanos y tráfico de migrantes mediante el intercambio permanente de información operativa, patrullas conjuntas y el funcionamiento de los centros de coordinación policial de Algeciras y Tánger.
Gracias a esta cooperación, las autoridades españolas afirman que los intentos de salida irregular desde territorio marroquí hacia España se han reducido en un 60,7%, un dato que, según el Ejecutivo, evidencia el valor añadido de la colaboración bilateral y los esfuerzos preventivos desplegados por Marruecos.
En cuanto a Ceuta y Melilla, el Gobierno indicó que desde 2018 se han intensificado las inversiones en medios de vigilancia y protección de las fronteras exteriores, con mejoras en las vallas, refuerzo de los sistemas de detección y la instalación del sistema automatizado de entrada y salida (EES) en los puestos fronterizos de Beni Ensar y Tarajal.
Finalmente, el Ejecutivo recalcó que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado actúan en el respeto del orden jurídico vigente y de los derechos fundamentales garantizados por la Constitución.
En este ámbito, la Oficina Nacional de Garantía de los Derechos Humanos supervisa el cumplimiento de los derechos humanos, organiza formaciones especializadas y formula recomendaciones y apoyo a las unidades encargadas de la vigilancia fronteriza.
