Rue20 Español/Rabat
El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, destacó el papel central de Estados Unidos en el proceso de negociación sobre la autonomía del Sáhara y subrayó que Rabat no aceptará la creación de un mecanismo internacional para supervisar la implementación de su propuesta, basada en la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU del 31 de octubre de 2025.
En una entrevista concedida a la agencia española EFE al margen de la XIII reunión de alto nivel con el gobierno español, Bourita explicó que el “siguiente paso” tras la emisión de la resolución es la implementación del plan de autonomía, “instando a las partes a entablar negociaciones para alcanzar una solución justa, duradera y aceptable para todos”.
El ministro recordó que la iniciativa marroquí, formulada inicialmente en 2007, ha evolucionado con los cambios en Marruecos y en el contexto regional e internacional. “Después de la finalización de la preparación del plan, tras su actualización, se presentará para su negociación de acuerdo con la resolución”, precisó.
Sobre la participación del Polisario, Bourita aclaró que la resolución define “las cuatro partes que deben estar en la mesa de diálogo” y que Marruecos se adherirá a esta disposición con claridad. Añadió que las consultas con las demás partes “aún no han tenido lugar”.
En relación con la supervisión internacional, Bourita fue categórico: “Cuando se firme el acuerdo de autonomía, se aplicará. ¿Por qué un mecanismo internacional? Este es un tema de negociación, pero Marruecos considera que la comunidad internacional ha dado su confianza a su iniciativa”.
El titular de la diplomacia marroquí subrayó también que la propuesta de autonomía cuenta con “una base legal sólida, compatible con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional”, y destacó el respaldo de países como España, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Alemania y los Países Bajos.
En cuanto al principio de autodeterminación, Bourita precisó que este no implica necesariamente un referéndum, sino la expresión de la voluntad de las partes mediante un acuerdo negociado. Además, rechazó el uso del término “pueblo saharaui”, refiriéndose a los habitantes de la región como “habitantes del Sáhara”.
Finalmente, Bourita hizo un llamado a la Unión Europea para que defina claramente su posición sobre la cuestión, subrayando que Marruecos ha creado “una dinámica hacia la solución a través de la autonomía” que permite avanzar en los expedientes bilaterales y en el desarrollo de la asociación con el bloque europeo.
