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Marruecos atrajo 1.600 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED) durante 2024, un aumento del 55% respecto al año anterior, consolidándose como el segundo receptor de IED en el Norte de África, después de Egipto, según un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCED).
Este crecimiento se produce en un contexto de descenso global de las IED, que cayeron un 11% a nivel mundial, situándose en torno a los 1.500 billones de dólares.
El informe, que analiza las tendencias de la inversión mundial, destaca el éxito de Marruecos en atraer inversiones, especialmente en sectores clave como las energías renovables, la electricidad limpia y la industria del hidrógeno verde. Un ejemplo destacado es un megaproyecto de producción de amoníaco verde y combustible industrial limpio, que ha captado inversiones de China, Francia, Emiratos Árabes Unidos y el Reino Unido.
Si bien el informe celebra el aumento del 75% de la IED en África, alcanzando los 97.000 millones de dólares, advierte que este incremento se debe en gran medida al megaproyecto de desarrollo urbano de Ras El-Hekma en Egipto. Sin considerar este proyecto, el crecimiento de la IED en África fue del 12%, alcanzando los 62.000 millones de dólares.
En el Norte de África, la región lideró el crecimiento, impulsada principalmente por Marruecos y Túnez. Marruecos, además de su éxito en el sector de las energías renovables, también atrajo IED en la economía digital y la inteligencia artificial, gracias a incentivos específicos y una estrategia digital a largo plazo. Túnez, por su parte, registró un aumento del 21% en la IED, alcanzando los 936 millones de dólares.
El informe de la CNUCED también subraya el creciente papel de las economías en desarrollo en los mercados de capitales, incluyendo su interés en los mercados de carbono para financiar la transición energética. Países como Marruecos se encuentran entre los que exploran activamente marcos de imposición al carbono.
En cuanto a las tendencias en los contratos de inversión, el informe observa una mayor atención a la responsabilidad de los inversores, con cláusulas sobre la lucha contra la corrupción y la responsabilidad social empresarial en la mitad de los acuerdos firmados desde 2020. También se constata un menor uso de los mecanismos de arbitraje entre inversores y Estados, priorizando la cooperación y la facilitación.
Finalmente, la CNUCED prevé que los flujos de IED mantendrán una tendencia a la baja en 2025, debido a factores como las tensiones geopolíticas y la falta de confianza de los inversores. Sin embargo, los países emergentes, como Marruecos, siguen siendo destinos atractivos para la inversión, gracias a las oportunidades que ofrecen.
