Rue20 Español/Madrid
El incendio de Los Gallardos ya ha arrasado 6.600 hectáreas y ha costado la vida a doce personas, pero la mejora de las condiciones meteorológicas permite a los equipos de emergencia cambiar de estrategia y atacar directamente las llamas.
La fatídica noche que ha marcado a la provincia de Almería comienza a dar una pequeña tregua. Tras dos jornadas de una virulencia extrema, el incendio forestal declarado el pasado jueves en el municipio de Los Gallardos presenta este sábado un escenario inédito desde su inicio: una «ventana de oportunidad extraordinaria», en palabras del consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, para que los efectivos sobre el terreno pasen de la defensa al ataque directo contra las llamas .
El balance provisional, aún provisional, es desolador. La superficie calcinada ha ascendido a 6.600 hectáreas, una cifra que ha crecido debido a la intensa actividad de los focos y frentes en la jornada anterior . El número de víctimas mortales se mantiene en doce, mientras que las denuncias formales por desaparición se cifran en siete, aunque las autoridades gestionan 23 alertas de ciudadanos «ilocalizados» de manera temporal, muchos de ellos extranjeros con los que sus familiares llevan tiempo sin contacto .
El factor que ha permitido este giro táctico es, precisamente, el clima. Durante la pasada madrugada, el viento ha cesado y la humedad relativa ha aumentado hasta situarse en el 50%, condiciones muy diferentes a las de los días previos . «Hasta ahora nos habíamos limitado a trabajar en defensa, a intentar contener un avance imparable. Hoy, por primera vez, podemos atacar», subrayó Sanz desde el Puesto de Mando Avanzado en Turre .
Este cambio de estrategia ha venido precedido de una compleja operación nocturna. Los efectivos llevaron a cabo quemas técnicas controladas, la conocida táctica de «fuego contra fuego», para consolidar el perímetro y evitar que las llamas cruzaran la autovía A-7, una infraestructura clave cuya afección habría sido catastrófica . La maniobra tuvo éxito y la vía fue reabierta al tráfico a primera hora de la madrugada .
El operativo de extinción es colosal. Un total de 500 efectivos trabajan sobre el terreno, distribuidos entre el personal del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME), las brigadas del Miteco y los bomberos del Levante almeriense . Desde las primeras horas de la mañana, cuatro helicópteros y dos aviones de carga en tierra se han incorporado a las tareas, con el resto de la flota en alerta para un posible refuerzo.
En medio de la emergencia, ha surgido una controversia sobre la no activación del sistema de alertas masivas Es-Alert. El consejero Sanz ha sido tajante al defender la decisión, atribuyéndola a estrictos criterios técnicos y descartando cualquier motivación política . «El Es-Alert siempre se activa con criterios técnicos», reiteró, respondiendo a las críticas del ministro de Transportes, Óscar Puente, a quien acusó de «no tener ni idea» del funcionamiento del sistema.
El argumento de la Junta es que, debido a la cobertura de las antenas de telefonía móvil, un mensaje de estas características habría llegado a una zona geográfica demasiado amplia, incluyendo a poblaciones no afectadas, y no habría permitido diferenciar entre órdenes de evacuación y confinamiento que coexistían en el territorio .
«Lo que hubiera provocado el Es-Alert es más daño a la población, porque hubiéramos trasladado mensajes confusos», aseguró Sanz . En su lugar, se optó por un método más tradicional y específico: la comunicación «vecino por vecino» por parte de las autoridades locales, voluntarios y Policía Local, un sistema que, según el consejero, era el más adecuado para una población tan pequeña y dispersa .
A pesar del optimismo cauteloso, el consejero ha advertido de que el incendio sigue siendo de grandes dimensiones. Los esfuerzos del operativo se concentran ahora en el flanco izquierdo y la cabeza del fuego, con el objetivo de contener la propagación y proteger las zonas habitadas . La cifra de evacuados asciende a 1.448 personas, de las cuales 164 permanecen en dispositivos de realojo, sin que se hayan producido nuevos desalojos durante la noche .
Mientras los equipos de extinción luchan contra las llamas, la Guardia Civil continúa con la inspección de las zonas calcinadas para descartar la existencia de más víctimas. Las autopsias de los doce fallecidos ya se han completado, y las muestras de ADN han sido enviadas para su análisis, un paso previo a la identificación oficial de los cuerpos .
Este sábado se presenta como un día decisivo para la evolución del incendio. Si la «ventana de oportunidad» se mantiene abierta y los equipos logran consolidar su avance, podría comenzar a vislumbrarse el control de una de las peores catástrofes forestales que ha sufrido Andalucía en los últimos años. La solidaridad y el trabajo conjunto de todas las administraciones se antojan, más que nunca, la herramienta más eficaz para superar esta tragedia.
