Rue20 Español/Rabat
Colectivos y ciudadanos marroquíes instan a la comunidad en Francia a documentar y denunciar ante la justicia francesa a los presuntos responsables, invocando el marco legal que sanciona la ofensa a símbolos nacionales.
Un comunicado difundido ampliamente en redes sociales ha reavivado el debate sobre la protección de los símbolos nacionales en el extranjero, tras conocerse actos de profanación contra la bandera del Reino de Marruecos registrados en la capital francesa.
🇫🇷🇲🇦🇩🇿| À Aubervilliers 🇫🇷, des Algériens 🇩🇿 scandent des chants haineux en voyant passer des femmes marocaines et enfants marocains aux couleurs des Lions de l'Atlas 🇲🇦 :
« DONNEZ-LEUR DES BANANES, LES MAROCAINS SONT DES ANIMAUX » https://t.co/1915KnOxW5 pic.twitter.com/3LtSJY1UZQ
— Morocco Intel (@MoroccoIntel) July 5, 2026
El documento, dirigido a la comunidad marroquí residente en Francia y a la opinión pública en general, exige la presentación de demandas judiciales contra los presuntos responsables —identificados como ciudadanos de nacionalidad argelina— e insta a las autoridades francesas a aplicar la legislación vigente que tipifica como sancionables este tipo de conductas.
El comunicado, que ha circulado con especial intensidad en plataformas digitales, parte de la premisa de que «quemar la bandera de Marruecos no es una forma de libertad de expresión, sino un acto de provocación». Sus promotores subrayan que, en determinadas circunstancias, la legislación francesa contempla sanciones para quienes cometen actos de ofensa contra símbolos nacionales, y que estos hechos deben ser «denunciados y documentados» a través de los cauces legales correspondientes.
El texto hace explícita referencia al ordenamiento jurídico francés, recordando que la ofensa a los símbolos nacionales puede constituir un delito tipificado en la normativa gala. En este sentido, se insta a los miembros de la diáspora marroquí en Francia a que, en caso de disponer de fotografías, vídeos o cualquier elemento probatorio que identifique a los presuntos implicados, presenten dichas pruebas ante las autoridades competentes.
«El respeto a la ley es la mejor respuesta, y la defensa de los símbolos nacionales debe hacerse con responsabilidad y civismo», señala el documento, en un llamamiento explícito a la contención y al rechazo de cualquier forma de respuesta violenta o caótica. Los impulsores del mensaje enfatizan que la respuesta debe darse «por vías legales, no mediante el caos o la violencia».
El comunicado concluye con una contundente afirmación sobre el significado simbólico de la enseña nacional: «La bandera de Marruecos es una línea roja». Esta expresión, recurrente en el discurso público marroquí cuando se trata de cuestiones de soberanía e identidad nacional, refleja la profunda sensibilidad que despiertan en la sociedad marroquí los actos considerados de menosprecio hacia sus símbolos patrios.
El llamamiento incluye asimismo una petición de difusión masiva del mensaje, con el objetivo de que las imágenes y videos que puedan haberse registrado durante los incidentes lleguen a las autoridades francesas y faciliten la identificación de los responsables. «Hacemos un llamamiento a todos los marroquíes para que compartan esta publicación lo más ampliamente posible», reza el texto, en una estrategia de visibilización que busca presionar por la activación de los mecanismos de justicia.
Los hechos denunciados se enmarcan en un contexto de recurrentes episodios de confrontación simbólica entre colectivos de origen marroquí y argelino en diferentes ciudades europeas, especialmente en Francia, donde ambas comunidades cuentan con una significativa presencia. La profanación de banderas, pancartas y símbolos nacionales ha sido en múltiples ocasiones denunciada por ambas partes como un gesto de provocación que trasciende el ámbito de la libertad de expresión para entrar en terrenos delictivos.
