Rue20 Español/ Fez
Con motivo del puente en España, que comenzó este jueves y se extiende hasta hoy domingo, la ciudad de Fez se presenta como un destino destacado para quienes no pudieron visitarla durante la Semana Santa.
«Para este puente de mayo te traemos un viaje corto y con vuelo directo desde Mallorca, ideal para quienes buscan desconectar de lo cotidiano y conectar con la esencia de una ciudad que parece detenida en el tiempo», escribió Mallorca Diario, incentivando a los lectores a vivir una experiencia medieval del islam occidental.
La ciudad de Moulay Idriss es mucho más que un simple destino turístico; es una experiencia sensorial y espiritual en el corazón del Magreb islámico. Con su trazado laberíntico y su ambiente intenso, esta ciudad ofrece una desconexión auténtica del mundo moderno, llevando a sus visitantes a un viaje en el tiempo sin necesidad de subir a una nave.
El diario mallorquín no dejó de mencionar su historia, subrayando que durante siglos fue un epicentro cultural y espiritual, destacando por albergar la Universidad de Al Qarawiyyin, considerada la más antigua en funcionamiento continuo, y un verdadero símbolo del conocimiento y del protagonismo femenino en la historia.
Aclarando a sus lectores lo que realmente es Fez, el periódico ibérico señaló que la ciudad se divide en tres zonas que reflejan diferentes épocas y estilos: Fez el-Bali, la medina histórica y alma tradicional; Fez el-Jdid, donde se encuentran el barrio real y el antiguo barrio judío (Mellah); y la Ville Nouvelle, de herencia francesa, que aporta una visión más moderna y urbana.
Además, recomendó visitar lugares como las curtidurías de Chouara, un espectáculo visual y olfativo del trabajo artesanal del cuero; las madrazas Bou Inania y Attarine, joyas arquitectónicas del siglo XIV; y la majestuosa puerta de Bab Bou Jeloud, la entrada cromática al mundo medieval.
«Fez fue testigo de la historia del Islam occidental, desde la época de los Idrísidas hasta los meriníes, que impulsaron su renacimiento cultural. A pesar de haber sido relegada durante el Protectorado francés, esta situación favoreció la conservación de su esencia y autenticidad, que hoy la convierten en un museo viviente», señaló el diario.
«La ciudad sigue siendo un faro de espiritualidad y cultura, con eventos como el Festival de Músicas Sagradas del Mundo. En sus calles aún se viven tradiciones artesanales, desde mosaicos zellige hasta alfombras tejidas por mujeres. Cada experiencia en Fez, desde un baño en un hammam hasta un té en un riad, tiene alma y profundidad», agregó.
Mallorca Diario fue muy detallado en su artículo, presentando varios consejos, entre ellos, viajar en primavera u otoño, vestir con respeto en zonas religiosas y alojarse en riads para una inmersión auténtica. Además, añadió que no se puede marchar sin probar platos como el tajine de cordero con ciruelas o la pastela de pollo y almendras.
Como mensaje final, el periódico mallorquín concluyó que Fez no se visita con prisa; se descubre lentamente, como un té moruno que se disfruta hoja por hoja. Es una ciudad que no se deja reducir a una postal, porque sigue viva, respirando historia, transmitiendo sabiduría y esperando al viajero con los sentidos abiertos.
