Altamirano: el régimen argelino desprecia el trabajo de la ONU en el Sáhara

La única solución para la resolución del conflicto saharaui ya no pasa por el Polisario, ni por Argelia. La solución del conflicto solo pasa ya por la declaración internacional del Polisario como banda terrorista y sacarla de la ecuación del mismo modo que a Argelia.

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Rue20 Español/Málaga

 

Pedro I. Altamirano

 

La decisión de Argelia de quitarse de en medio del conflicto del Sahara marroquí, justo cuando Naciones Unidas impulsa el seguir negociando para llegar a un acuerdo multilateral, es otra evidencia clara del juego sucio que realiza desde el mismo momento que se hizo dueña de la banda armada del Frente Polisario. De ese modo desprecia a la organización de la ONU, a su Presidente Antonio Guterres, el enviado especial Staffan de Mistura, que ha visitado Rabat, Argelia y los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf con la intención de relanzar el proceso de negociación.

 

Esta estrategia de Argelia ya es más que conocida, nunca quiso enfrentarse a su responsabilidad. Supo aprovechar el proceso de descolonización del Sahara marroquí, y al Polisario desde el principio, para apoderarse de territorio sahariano, tener acceso directo a sus recursos y al Atlántico, a través de un hipotético gobierno títere de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). El líder del Polisario Brahim Ghali, no dudo ponerse al servicio de los intereses argelino, dando un verdadero golpe de estado en el seno de la banda, asesinar a sus compañeros y llenar de agentes pro argelinos la dirección de la banda. A partir de ese momento, toda la acción de Argelia ha sido siempre a través de la utilización del Polisario, eludiendo de ese modo su responsabilidad.

 

Es de reseñar que, desde el principio, todas las resoluciones de Naciones Unidas, confirman la implicación directa de Argelia, a quién en repetidas ocasiones llama a la colaboración positiva, pero que, del mismo modo ignora. No es de extrañar que, en estos momentos, justo cuando la ONU se moviliza por avanzar en la negociación, el Gobierno militar argelino, vuelva a jugar con el comodín Polisario, para intentar salirse de la ecuación, y del mismo modo, dar largas de nuevo a la solución negociada al conflicto. Es lo único que persigue Argelia, dar largas para que el conflicto continúe, no para beneficio de ningún inexistente RASD, sino en interés propio y perjudicar al Reino de Marruecos, a quién quiere seguir señalando a nivel internacional.

 

La verdad es que, la única posibilidad de llegar a un acuerdo es, de forma precisa, que sea Argelia, y su títere Polisario, quien se siente a negociar. Mientras Argelia no se siente, será imposible ningún tipo de solución pacífica, pero ¿quién piensa de verdad que Argelia quiere la paz? Las continuas provocaciones al Reino de Marruecos: el histórico cierre de fronteras, la negación del espacio aéreo, o el asunto del Gas, solo son la punta del Iceberg de las verdaderas intenciones argelinas, desestabilizar el área a cualquier precio y mantenerlo así hasta conseguir adueñarse del Sahara y sus recursos.

 

La única solución para la resolución del conflicto saharaui ya no pasa por el Polisario, ni por Argelia. La solución del conflicto solo pasa ya por la declaración internacional del Polisario como banda terrorista y sacarla de la ecuación del mismo modo que a Argelia. La ONU debe olvidar esa vía y reconocer de una vez por todas la soberanía del Reino de Marruecos sobre sus provincias del sur, y que se respeten los derechos de las tribus indígenas, tal y como se reconoce tanto en la carta de derechos de los pueblos indígenas y de la OIT en el mismo sentido.

 

Politólogo Español

 

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