Rue20 Español/ Rabat
Expertos internacionales denunciaron, el jueves en Treviso, el reclutamiento militar de niños por el «Polisario», que sigue violando impunemente y de manera flagrante las cartas y derechos internacionales, y explotando a los niños en el conflicto artificial en torno al Sahara marroquí.

Los participantes en una reunión, celebrada en el marco del festival marroquí-italiano, subrayaron que «los niños enrolados por el «Polisario» representan proyectos extremistas, que podrían amenazar la seguridad y la estabilidad en la región del Norte de África y del Sahel».
En este sentido, el politólogo español Pedro Ignacio Altamirano lamentó las condiciones en las que viven los niños en los campamentos de Tinduf, con el telón de fondo del desvío de la ayuda humanitaria internacional por parte de las milicias del «polisario», que cometen «uno de los más graves crímenes contra la humanidad al violar sus derechos fundamentales y la inocencia de la infancia».
«Según organizaciones no gubernamentales, el frente separatista ha malversado más de 100 millones de euros en los últimos diez años», dijo el experto, señalando que la mayor parte del dinero malversado va directamente a los bolsillos de los líderes del «polisario» para aumentar su riqueza personal.
Por otra parte, el experto también señaló la reciente posición de Madrid a favor de la iniciativa de autonomía como «la base más seria, realista y creíble» a fin de resolver el conflicto artificial del Sáhara marroquí. “España ya no financia a las organizaciones que apoyan a estos separatistas y contribuyen indirectamente al reclutamiento de niños soldados secuestrados en los campamentos de Tinduf», continuó.
Últimamente está surgiendo una «dinámica efervescente para movilizar a la sociedad civil española para que comprenda que está financiando un movimiento armado, que manipula cruelmente a los niños, víctimas de trabajos forzados y de explotación sexual», señaló.
«Cualquiera que sea su papel, los niños soldados están expuestos a elevados riesgos de violencia, ya sea como participantes directos en las hostilidades, como víctimas indirectas de los conflictos o como testigos de los abusos», dijo el experto italiano en relaciones internacionales Matteo Dominici, señalando que unos 250.000 niños soldados, el 50% de los cuales son niñas, son explotados en casi 30 países de todo el mundo.
Son secuestrados en sus casas o escuelas y son amenazados y golpeados para crear una dependencia que favorciera su somisión a la autoridad de sus jefes y torturadores, dijo el experto.
Para hacer frente a este fenómeno, Canadá había lanzado los Principios de Vancouver sobre el Mantenimiento de la Paz y la Prevención del Reclutamiento y la Utilización de Niños Soldados en 2017 en la Reunión de Ministros de Defensa de la ONU sobre el Mantenimiento de la Paz, recordó Dominici, explicando que estos principios son un conjunto de compromisos políticos centrados en la protección de los niños en las operaciones de mantenimiento de la paz en todas las etapas del ciclo de un conflicto.
Según el experto, prevenir el reclutamiento de niños soldados es esencial para el éxito de las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU y para crear las condiciones de una paz y seguridad sostenibles.
«Marruecos fue uno de los primeros países en comprometerse con el respeto de estos principios», indicó Dominici, subrayando que el Reino es hoy «uno de los actores clave en el mantenimiento y la consolidación de la paz en varias regiones del mundo».
Preocupado por la cuestión, Marruecos «ha puesto en marcha varios mecanismos de protección de la infancia, como la creación del Observatorio Nacional de los Derechos del Niño en 1995 y la adopción de los Principios de Vancouver en 2020», añadió.
La forma más eficaz de proteger a estos niños «sigue siendo prevenir y resolver los conflictos y garantizar la paz y el desarrollo sostenible», dijo el experto, que se congratuló del plan de autonomía presentado por el Reino en 2007 para resolver el difrendo artificial sobre el Sáhara marroquí y del compromiso del país de aplicar las convenciones internacionales sobre la protección de los derechos del niño y los protocolos facultativos correspondientes.
El encuentro tuvo lugar en presencia del Ministro Plenipotenciario en la Embajada del Reino en Roma, Mohamed El Kasimi, y de numerosos expertos extranjeros en relaciones internacionales, académicos y representantes de la sociedad civil italiana y marroquí.
Organizado por la Asociación del mismo nombre, en colaboración con la Asociación Ribat Al Fath, el festival marroquí-italiano pretende poner de relieve los logros alcanzados en Marruecos en diversos ámbitos, así como la dinámica de desarrollo experimentada por el Reino en general y las provincias del sur en particular.
