Rue20 Español/Rabat
El informe del Consejo de Seguridad de la ONU para el mes de abril revela cambios notables en la forma de abordar el expediente del Sáhara marroquí, donde el debate ya no se centra en la posibilidad de encontrar una solución, sino que se centra en cómo se puede imponer un acuerdo político al conflicto que superará medio siglo sin solución.
El informe destaca el aumento sin precedentes del papel estadounidense, ya que Washington ya no se limita a seguir los acontecimientos, sino que ha pasado a liderar movimientos diplomáticos directos, organizando reuniones entre las partes en Madrid, seguidas de una segunda ronda de consultas en Washington, en un intento de revivir el proceso político después de años de estancamiento.

En el mismo contexto, el informe señaló que la misión de la ONU en el Sáhara marroquí (MINURSO) se ha convertido a su vez en el centro del debate dentro de los pasillos del Consejo de Seguridad tras la inversión del fin de sus tareas, a la luz de una revisión estratégica esperada de su futuro, además de una creciente presión relacionada con su eficacia y coste.
Estos datos abren la puerta a nuevos escenarios, que pueden incluir la redefinición de las tareas de la misión de la ONU o la introducción de modificaciones sustanciales en su forma de funcionamiento, de acuerdo con los acontecimientos políticos en curso, especialmente la nueva resolución de la ONU.
Los diplomáticos creen que esta dinámica refleja el comienzo de una nueva etapa en la gestión de este conflicto de larga data, que puede caracterizarse por la aceleración del ritmo de búsqueda de una solución final, a la luz de los rápidos cambios internacionales y regionales.
