Rue20 Español/Rabat
Los acuerdos firmados en Bruselas convierten a Casablanca y Ningbo en gemelas logísticas y abren la puerta a las pymes marroquíes.
En el marco de la sesión anual del Consejo de la Organización Mundial de Aduanas (OMA), celebrada en la capital belga, el Reino de Marruecos y la República Popular China han sellado un paquete de tres instrumentos legales que redefinen los estándares de su intercambio comercial.
Según varias fuentes, más allá de la firma protocolaria, lo suscrito hoy por el director general de Aduanas marroquí, Mohammed Ezzahaoui, y el viceministro chino, Baofeng Zhang, representa la hoja de ruta para una «autopista de datos» entre el Estrecho y el Pacífico.
El primer gran hito de esta sinergia es el reconocimiento mutuo del Operador Económico Autorizado (OEA). Este sello de calidad, que ya operaba en ambos países, permitirá ahora que las empresas marroquíes con certificación OEA disfruten de los mismos beneficios en los puertos chinos que sus contrapartes locales: menos inspecciones físicas y prioridad en los despachos. Fuentes del sector exportador consultadas por este diario señalan que esta medida reduce potencialmente los tiempos de tránsito en un 40%, un alivio crucial para los productos agrícolas y textiles que buscan abrirse hueco en el gigante asiático, según las mismas fuentes.
El segundo pilar del acuerdo establece un mecanismo de asistencia administrativa mutua. Este no es un mero intercambio de correos electrónicos, sino un canal blindado para el cruce de perfiles de riesgo y técnicas de ocultación de mercancías. En un contexto donde el fraude fiscal y la falsificación de productos son amenazas latentes, esta alianza dota a ambas administraciones de una «memoria compartida» para anticiparse a las infracciones, protegiendo así la integridad de la cadena de suministro.
Sin embargo, el acuerdo de mayor calado práctico es el que hermana operativamente los puertos de Casablanca y Ningbo. Este convenio va más allá de la simple modernización; implica un programa de inmersión para funcionarios marroquíes en la terminal china, considerada la más activa del mundo en tráfico de contenedores. El objetivo es trasladar el modelo de análisis de big data de Ningbo a la plataforma logística marroquí, un paso decisivo para que el puerto de Casablanca aspire a ser el hub de redistribución para el continente africano.
Este triple avance no surge de la nada, sino que es la materialización de los compromisos adquiridos durante la VII Comisión Mixta celebrada en Pekín en diciembre de 2025.
Con estos textos, Rabat y Pekín no solo actualizan su cooperación técnica, sino que construyen un ecosistema de confianza que allana el camino para futuras inversiones chinas en zonas francas marroquíes, consolidando a Marruecos como la puerta de entrada de China al mercado africano.
